Archivo mensual: abril 2014

No hay razón que valga


Capas pardas

Aconteció durante una comida con amigos y conocidos, se hablaba del caso Bárcenas y de la corrupción que campa en el partido que nos gobierna; antes de que el hablante terminara su argumento salieron, como campanas que tocan a rebato, varias voces tronando sobre el caso de los “Ere en Andalucía”.  Nada nuevo bajo el sol, se llama “y tú más” y ya no me causa ni sonrojo. Hubo un argumento, sin embargo, que me produjo  perplejidad: “Los dineros que se ensobraban en el PP para redondear el sueldo de sus dirigentes eran del partido y con su parné podían hacer lo que quisieran”. De nada sirvió argumentar que ese dinero provenía de “donaciones ilegales” de empresas que, a cambio, se beneficiaban de adjudicaciones públicas, recalificaciones de terrenos y otras mamandurrias; es decir, que las empresas engordaban las facturas que pagábamos los ciudadanos por las obras públicas o los servicios públicos que prestaban; de manera que, los trajes del señor Rajoy, los sobre sueldos que recibían los dirigentes del PP, los dineros que el señor Bárcenas y otros dirigentes de ese partido acumulan en paraísos fiscales, las francachelas, comidas, bebidas y otros eventos electorales han salido de nuestros bolsillos; ítem más, como era dinero opaco, negro, mafioso, caja b… no tributaba a Hacienda, así que  conseguido el gobierno por los próceres que se lo llevaban crudo, idearon una amnistía fiscal para que aquellos de los suyos que habían puesto sus ahorros fuera de las fronteras patrias lo pudieran blanquear. Con el fin de que el almuerzo discurriese en paz hubo que cambiar de tema, los dardos lingüísticos salían de los labios de los comensales del mismo modo que parten, en el campo de fútbol, de los hooligans de uno y otro equipo. Vengo observando que no se puede sostener una discusión –correr tras las ideas- sobre temas del común, los ciudadanos nos hemos pertrechado tras trincheras partidistas, no hemos constituido en hinchas futboleros de los nuestros y no hay razón que valga. No sé si obedece a una estrategia de los corruptos para enmerdarlo todo y, en base al argumento de todos son iguales, ganar la impunidad o, simplemente es que se han encontrado con un pueblo manso que tiene todavía el miedo de la dictadura metido en el cuerpo y prefiere callar y mirar para otro lado.

A lo más que llegan es a entonar el mea culpa cuando la desfachatez es tan evidente que sus asesores les aconsejan un acto de contrición. “Me he equivocado, no volverá a pasar”.  Como son devotos católicos basta el arrepentimiento, decir los pecados al confesor y tres avemarías. Lo de la responsabilidad es de gente de otras latitudes, de otras religiones, aquí con confesar se gana el cielo. Allí dimiten por haber plagiado parte de una tesis. Aquí no dimite ni dios.

Veremos a nuestros prebostes y prebostas esta Semana de Pasión al frente de cofradías, luciendo peinetas y velos negros ellas, y túnicas de colores con capirotes blancos ellos, adornados los pechos con medallas varias, sosteniendo bastones de mando, la cabeza alta. Cerrarán las calles que son de todos para manifestar su fervor, su dolor y su arrepentimiento, con cirios en la mano caminarán al paso de las fanfarrias tras de sangrientas y patéticas imágenes de madera o de yeso. La luna estará llena y lucirá el color rojo terroso de las catástrofes. Los curas marcarán el paso a su lado revestidos de casullas bordadas en hilo de oro. La música de timbales e instrumentos de viento golpeará el aire, se instalará en nuestro cráneo rebotando en sus paredes de hueso y nos inducirá una modorra colectiva. La televisión volverá a retransmitir la monotonía de los Pasos severos de Castilla, el espectáculo mitad pagano y mitad devoto de Andalucía, y en la España profunda un centenar de hombres procesionarán  ataviados con sus mortajas. En los aledaños,  en el ínterin, en  los antes y en los después habrá alcohol y droga y lujuria y hasta arrepentimiento. Pero a los profesantes no les pidan responsabilidad, la responsabilidad no es de estas tierras, y no le pidan razones porque no hay razón que valga.

J. Carlos

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Geometría variable

BkUt1P3IgAAZL7F            ¿Recuerdas el pifostio que se armó porque en 2011 el déficit del Gobierno Central llegó al 5,2%? Pues bien, el déficit en 2013 se ha elevado al 5,5% -según Montoro-. En ese mismo periodo el gobierno de D. Mariano Rajoy Brey ha destruido 428.800 empleos públicos; ha subido o creado impuestos en más de 50 ocasiones, mientras las bases imponibles se reducían en 56.000 millones de € y los resultados de la lucha contra el fraude se han reducido un 9% en 2013. La deuda en lo que va de legislatura ha crecido en 223.000 millones de €, esto es, cada españolito debe 4.500 € más desde que dejamos lo público en manos de este señor. Y el fondo de reserva de la Seguridad Social ha menguado en 13.071 millones de €. ¿Con estas cifras, te imaginas lo que saldría por la boca de la grey de Don Mariano si estuvieran en la oposición? Pero mandan ellos y han creado un tipo de geometría no euclidiana, es la llamada geometría variable.

Con la misma geometría, que incumple los postulados de Euclides, trazan la raya de la frontera marítima con pelotas de goma o dibujan la línea terrestre allá donde se encuentre el cuerpo de la Guardia Civil; eso sí, como se repliegue hasta Cuenca perdemos la mayor parte del territorio. Mientras por Barajas entran a miles, el nuevo postulado de la geometría variable es que la península Ibérica sólo limita con el África subsahariana. Lo de las concertinas es para que paguen su tributo de sangre y les sirvan de circo mediático, que eso distrae mucho al personal. Además, siempre consuela ver que los hay más desesperados que tú.

El lunes, un día antes del setenta y cinco aniversario de la victoria de los facciosos del General Franco, con ocasión del funeral de Estado por Adolfo Suárez, el señor Rouco Varela haciendo uso de sus grandes dotes dramáticas y aprovechando la elevada concurrencia en la catedral de la Almudena de mandamases, mandamenos y mandados, lanzó una soflama sobre los hechos y actitudes que causaron la guerra civil “y que la pueden volver a causar”. Nunca sabremos si fue una ensoñación en la que ya se veía como el nuevo Isidro Gomá -cardenal primado de España durante la guerra civil- proclamando la “santa cruzada” contra los rojos o, si aplicando la nueva geometría variable se trató de una simple amenaza. Vaya usted a saber, quizás fue una profecía, figura literaria muy apreciada entre los purpurados.

El jueves, la geometría variable se apostó en La Gran Vía madrileña. Pasó que la condesa consorte de Bornos y de Murillo y Grande de España, Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, aparcó su auto en el carril bus de la Gran Vía madrileña con el objeto perentorio de sacar dinero de un cajero de Bankia. Los agentes de movilidad –figura que creó su conmilitante Gallardón- viendo tal desaguisado pusieron la moto delante del coche, en diagonal, y le impusieron una multa. La señora condesa ni corta ni perezosa, desoyendo los requerimientos del agente, aceleró, se llevó por delante la moto –que pagamos los madrileños- y se dio a la fuga. Un coche de la policía municipal la persiguió hasta su casa y, a pesar de que los agentes de este cuerpo le conminaron a detenerse, hizo caso omiso y se metió en su garaje particular. En tiempos del golpista general Franco, le hubieran pegado un tiro en aplicación de la ley de vagos y maleantes. Ya en su palacio, ordenó a los escoltas –también pagados de nuestro bolsillo -que “arreglaran la cosa” con un parte amistoso por los destrozos del motociclo. ¿Se arrepintió y prometió que penitenciaría descalza y arrastrando cadenas tras el paso del Cristo de la Fe y del Perdón? ¿Pensó que no es buen ejemplo para los niños de su querida Españññññña que una condesa, Grande de España, ex ministra de Educación y Cultura, ex presidenta del Senado, ex presidenta de la Comunidad de Madrid, desobedeciera a la autoridad y se diera a la fuga? ¿Dedujo que, la Gran Dama de las cruces de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, de la Real Orden de Isabel la Católica, del Mérito Civil, Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, Dama Comendadora de la Orden del Imperio Británico, Dama Oficial de la Orden de la Legión de Honor Francesa, no podía hacer de su capa un sayo y reírse de los ciudadanos del común? Que va. Se dio un chute en su vena cheli, llevó su voz zarzuelera en peregrinación a todos los micrófonos que se le pusieron por delante y, sin despeinarse, arremetió contra la autoridad a la que desobedeció y de la que se dio a la fuga: “Son unos machistas, prepotentes y me han retenido de forma ilegal”.

Me preguntas ¿qué es la geometría variable?. Cosa de magia: nada por aquí, nada por allá. ¿O era cosa de trileros? Ya me haces dudar.

J. Carlos