Archivo mensual: noviembre 2011

Magia

Magia

Fueron Milton Friedman y sus Chicago-Boys quienes nos vendieron la pócima de que la liberación económica total conduciría a la democratización política y que había que dejar solos a los mercados porque crearían riqueza, quedando los Gobiernos limitados a la tarea raquítica de controlar la masa monetaria. De tal suerte que las fuerzas de los mercados cuyo vector es la máxima rentabilidad y su correlato el dinero, por obra de birlibirloque, se sumarían para crear una sinfonía de amor y concordia, y todos seríamos felices con un progreso geométrico en riqueza y santidad. Fuera reglas gritaron, para qué encauzar los ríos, que el agua circule por donde le venga en gana y que inunde mansamente a todos. Primero le compró sus emplastes de nigromante un  tal Pinochet, dechado de virtudes donde las haya; después fue Reagan quien abrazó este misterio mágico de que los ríos pueden discurrir sin cauce; le sucedió en las creencias milagrosas Thatcher y, finalmente, cuando el muro de Berlín cayó y el miedo al comunismo se fue diluyendo como un azucarillo en un pantano, se rompieron todos los amarres y el capitalismo se quitó su máscara de gestos dulces y delicados. Hasta los socialdemócratas se hicieron fervientes crédulos de la magia y dejaron que la dictadura de los mercados campara a sus anchas. Bueno, a sus anchas y con su connivencia, ya sabes, quid prodest

Estos magos del laissez fair, laissez passer, desconocen la teoría del caos que brillantes físicos y matemáticos han postulado ya hace tiempo, y sucedió que el vuelo de una mariposa, un leve aleteo, no más, en forma de hipotecas subprime en USA, puso en marcha varios huracanes en el sistema financiero, y terremotos económicos sucesivos que está dejando en los pañales de la miseria a millones de personas y con el agua de la indignación a la altura del cuello.

Los políticos pillados en su falsa inocencia, asustados porque sus votantes les dieran la espalda ante su credulidad en magias, emplastes y nigromantes, prometieron reformas de todo tipo, hasta gritaron que había que refundar el capitalismo. Lo primero, dijeron, es reimponer las reglas económicas de encauzamiento de los ríos financieros porque las virtudes de la libertad de mercados que nos vendió el mago Friedman se han transformado en una dictadura pantanosa que nos ha inundado de ponzoña. Lo segundo, alegaron, es retomar el gasto social para evitar un estallido y que sirve de estabilizador automático. Por último, consideraron básico, volver a gravar las rentas del gran capital y de las clases acomodadas porque las distancias sociales se habían hecho estratosféricas y la desigual redistribución de la riqueza era insana para la buena marcha económica, y con estos dineros nuevos alentar la inversión pública para crear empleo y dinamizar la economía. Cómo sería el canguelo que hasta los banqueros americanos reconocieron que necesitaban reglas para encauzar su natural codicia.

Hete aquí que hoy, los adivinos, videntes, creyentes, magos, nigromantes y visionarios renacen de sus cenizas y, cuando el tsunami financiero y la tormenta de la deuda más arrecian, elevan sus voces para repetir un mantra: “Austeridad y recorte social”. De nuevo el imperio de la magia se impone sobre el territorio de la razón. Abracadabra. Los mismos sujetos que rebajaron el precio del dinero por debajo de la inflación, los que a resultas de tamaña procacidad, daban créditos a precios libidinosos con hasta el 100%  ó 120% valor de tasación, o con la garantía de un suelo recién calificado y una licencia municipal de construcción, pasándose el análisis del riesgo bancario por su entrepiernas de viejos verdes, y concluyendo en un orgasmo de precios inmobiliarios que preñó la burbuja hasta que estalló hecha pedazos. Esos mismos sujetos que han creado una tormenta perfecta que ha barrido todos nuestros fundamentales económicos y sociales, que nos hacen creer como niños en brujas y deidades, vuelven  a endilgarnos sus creencias, a saber:

-Los culpables fuimos nosotros porque nos endeudamos en demasía.

-El gasto sanitario, en educación, en dependencia, en carreteras, en seguridad… es insostenible, que cada cual se pague lo suyo y, a lo sumo, caridad cristiana que al fin y al cabo abre las puertas del cielo.

-Han de subirse los impuestos insolidarios como el IVA, imponer tasas de repago en la sanidad y en la educación, rebajar pensiones e incrementar la edad de jubilación, restringir el gasto farmacéutico, olvidarse de la dependencia, etc.

-Seguir siendo los paganos de las subvenciones a las eléctricas, las constructoras, las empresas de autopistas, las automovilísticas, los colegios privados, las universidades privadas, la medicina privada, los medios de comunicación públicos, las fundaciones de los partidos políticos, las religiones…, etc.

-Es bueno y saludable el maridaje entre el poder político y económico, hasta hacer totalmente vicario el primero del segundo y viceversa.

-Debe compensarse con indemnizaciones millonarias a los ejecutivos de las Cajas de Ahorro por el esfuerzo de quebrarlas. Te advierto que es dificilísimo. Ni Mario Conde con toda su inteligencia logró quebrar Banesto y mira que le puso empeño.

-Hay que ponerle medallas al mérito civil con distintivo blanco a todos los directores de riesgos de la banca y a sus respetables jefes que les extendían cheques millonarios pos los objetivos cumplidos, por su brillante aportación a esta tormenta perfecta y al empobrecimiento masivo de la población. Y si un banquero es condenado debe haber un gobierno que lo indulte. Faltaría más, con  lo que ellos se sacrifican por el bien común.

-Ha de crearse un banco malo. En román paladino, que el estado se quede con los más de 186.000 € de activos tóxicos que tienen en su balance los bancos, pagando a escote todos los ciudadanos. Es la forma de que vuelva a fluir el crédito.

-Y cuando los políticos no sirvan ya ni para creer en magias, ha de entronizarse como Presidente del Gobierno a algún tecnócrata (se denomina así a la persona que ha tenido responsabilidades en banca y consiguientemente, conoce la máxima para enriquecerse él y sus colaboradores, y que consigue rescatarla como el bueno de la película en el último momento, eso sí, pagando a escote todos los ciudadanos). Véase el caso de Monti en Italia o de Papademus en Grecia.

Ahí están viendo pasar los huracanes de la tormenta perfecta que ellos provocaron, como la Puerta de Alcalá ve pasar el tiempo, y de la que se siguen beneficiando, enfrascados en elaborar sus antiguas pócimas y su emplastes, repitiendo el mismo mantra: “Austeridad y recorte social”.

Se presentan como bienhechores de la humanidad, nos hablan de Responsabilidad Social Corporativa, y desde sus yates y aviones nos sermoneen como los mulás desde los minaretes de las mezquitas. Ya se sabe,  cada cual se vende como puede y hasta las meigas tienen su público. ¿Han oído a un tal Arturo Fernández, el de los comederos del BOE, desde su flota de más de cien coches de lujo, hablar de derechos sociales?, si Dickens levantara la cabeza le dedicaba media página, que su estructura mental no da para más. Un mago, oiga, un prestidigitador de la palabra. Impagable.

Pero se me escapa la razón de que los comunes prestemos oídos y ojos a sus mágicas incompetencias. ¿Cómo puede ser bueno matar de hambre -no invertir, no cosumir- a una moribunda –la economía-? No encuentro una respuesta coherente. Tal vez, pregunto, ¿será el pasmo, la abulia y el abandono del ciudadano que asiste a un debate que cree lejano y estéril?, ¿quizás son los emplastos hechos con los ungüentos de la idea única y el letargo cerebral?, ¿acaso sea el hartazgo de reconocer que unos y otros parecen los mismos perros con distintos collares? Lo ignoro. Lo cierto es que han logrado imponer de nuevo sus ideas mágicas, alejadas de toda lógica. Desde casi todos los medios escritos, oídos y hablados, en muchas aulas de escuelas de negocios, desde la palestra de demasiadas cátedras universitarias, en las empresas y asociaciones empresariales, desde los cenáculos de muchos partidos políticos…, el mismo mantra: “Austeridad y recorte social”. Esto es, menos consumo, menos inversión, más paro, más deuda… Y vuelta a empezar porque habremos caído en la espiral perfecta: menos consumo, menos…

En el entretanto me voy a un chino a comprar una bola de cristal y me acercaré también a una farmacia para adquirir vaselina. El agujero ya está hecho, limitemos las consecuencias.

J. Carlos

Decálogo

Decálogo

Desde este desierto desde el que predico, que se parece mucho a escribir unas páginas y dejarlas en la soledad de un parque por si pasa alguien con la misericordia suficiente para cogerlas y la paciencia de leerlas, te voy a endilgar un decálogo como el que propina un zurriagazo.

Ponte en la tesitura que nuestros próceres políticos de todas las tendencias, nuestros asociaciones empresariales y nuestros sindicatos se sentaran en una mesa –que ya es imaginar- y emulando lo acaecido allá por octubre de 1977, cuando la inflación rozaba el 47% y se firmaron los Pactos de la Moncloa, se dignaran estudiar propuestas para salir de esta crisis; por supuesto sin contar con Merkel –perdón, quise decir Europa, en qué estaría yo pensando-, que se está comportando como la madre con síndrome de Münchausen tratando de infligir todo tipo de enfermedades a sus hijos.

Dado que nunca va a producirse tal circunstancia, me tomo la libertad de señalar los diez puntos básicos que a mí me gustaría que sellaran con su firma. Como soñar es gratis. Ahí van:

PRIMERO.-  Previo acuerdo de patronales y sindicatos, reducción de un 10% del salario por parte de los trabajadores. En contrapartida todo empleador se compromete a rebajar un porcentaje del precio en todos sus productos y servicios en idénticas proporción en que incidan sus costes salariales en la formación del mismo, más un pequeño porcentaje adicional por las mejoras de eficiencia, productividad y gestión comercial. En suma que si el salario en la empresa baja de 100 a 90, y la incidencia del total coste trabajo en la formación del precio final es del 30% , debería bajar sus precios un 3%, más el porcentaje adicional comprometido, ejemplo un 2% más, en total bajada de precios un 5%.

Todo ello contrastable, auditado y certificado en cada empresa por empresario y trabajadores. Comprometiéndose las empresas clientes a no comprar a las empresas proveedoras si no cumplen el compromiso.

SEGUNDO.- Siempre por acuerdo de patronal y sindicatos y, en empresas con más de 100 trabajadores: Supresión a rajatabla de horas extras y, además reducción del horario de trabajo diario (jornada) entre un mínimo de quince minutos y un máximo de sesenta –a elección de cada trabajador- en toda la plantilla, con reducción porcentual de salario. Como contrapartida el empleador dará trabajo a un número de desempleados igual al salario ahorrado con la reducción de jornada de la plantilla actual. El acuerdo debería durar, al menos un año.

Con estas dos primeras medidas se conseguiría un incremento de la productividad y una pequeña deflación indirecta, ya que no podemos deflactar la moneda. Además aliviaría las cifras de paro y, de consuno, los costes para el estado del subsidio de desempleo. También animaría las exportaciones al ser más competitivos en precio.

TERCERO.- El Banco de España impondrá a las instituciones financieras un calendario de provisiones respecto a inmuebles adjudicados en pago de créditos incobrables de un 20% anual, considerando nulo el valor del inmueble adjudicado si al cuarto año el bien sigue en cartera.

A su vez, la Administración Pública acudirá en subasta pública a la baja para la compra de 100.000 pisos de unos 80 metros cuadrados, en todas las ciudades de España y en los barrios en que los inmuebles están más baratos, según necesidades de cada lugar. La puja se abre con el 120% del valor catastral y a la baja. Para financiar esta compra el estado y las comunidades autónomas emitirán empréstitos a 30 años pagando capital e intereses mensuales a los bancos y cajas que hayan resultado rematantes. Estos pisos se alquilarán a jóvenes menores de 35 años con salarios inferiores a 1,5 veces el salario profesional o que carezcan de salario –en todo caso con avales- por un precio módico al mes que, al menos cubra el gasto del empréstito. En todo caso, en el plazo de cinco años deberán abandonarlos, sea cuál sea su trayectoria salarial o profesional. Y, por supuesto se vigilará su correcta utilización, que no se realquilen, etc. Para eso tenemos funcionarios en número y en formación suficientes.

Es la única forma de desovillar la madeja inmobiliaria porque las entidades financieras tendrán que poner los pisos adjudicados a la venta o dar pérdidas. Verás que pronto se cruza la oferta y la demanda, porque demanda hay, lo que falta es el precio. Que los bancos darán pérdidas durante dos o tres años, sí, pero se librarán de los activos tóxicos y cobrarán durante treinta años los empréstitos del estado y mes a mes. Actualmente, aguantando en el balance a que escampe o a que el estado cree un banco malo y les paguemos de nuestros bolsillos 186.000 millones de €, no hacen más que meter la cabeza debajo del ala y gastar en seguridad, deterioro por el paso del tiempo, comunidades de propietarios, impuestos, etc. Algunas Cajas de ahorro no aguantarán, Mejor, que las nacionalicen ya o que las vendan al mejor postor. En todo caso va a ocurrir en un próximo futuro y nos saldrá más caro.

CUARTO.- Plan inmediato de inversión pública productiva a cuatro niveles básicos:

-Infraestructuras ferroviarias: Plan de mercancías ferroviarias. En cinco años el 80% de las mercancías que se mueven en España deberían circular a través del ferrocarril y unir puertos marítimos, puertos secos, aeropuertos y mercados centralizados en las grandes ciudades. Para la distribución interior en ciudades establecer el uso de vehículos eléctricos o híbridos de pequeño tonelaje.

-Infraestructuras básicas diversas: Acceso barato universal y formación básica y en TICs (Adsl, internet). Utilización masiva en ciudades, carreteras, edificios públicos, juzgados, registros, etc. de las tecnologías de la información para ahorro de costes. Infraestructuras para mayores e impedidos en ciudades y en casas (rampas, ascensores, etc.). De ahorro energético: Paneles solares en edificios, ventanas climáticas, cambios de caldera por otras más eficientes y ecológicas.

-Aplicación de la dependencia: Inversión en guarderías, residencias de ancianos, etc. Utiliza gran cantidad de mano de obra y las economías de escala son muy importantes.

-Mantenimiento del presupuesto de I+D. Con proyectos entre Universidad, Institutos Públicos diversos y empresa privada, pero con control público riguroso y por funcionarios que no pertenezcan a la universidad. Con objetivos evaluables y con un estudio del retorno social en cada caso.

-Desarrollo agrícola y fomento rural: Inversiones concretas, mediante un banco público específico –con la participación de las Cajas rurales- que controle los flujos financieros y los gastos, para la consecución de una industrialización media de la agricultura tan diversa e importante de España. Vía cooperativas, empresas mixtas, de capital riesgo, etc. En suma, se trata de una primer paso para crear industrias que con la colaboración laboral y de capital del agricultor, elabore productos con las materia primas que cosecha o recoge, con vistas a culminar un tercer proceso para comercializar directamente los productos elaborados a través de grandes superficies.

¿De dónde se saca el dinero?: De la persecución del fraude fiscal, del Banco europeo de construcción y desarrollo, de la reducción de gastos en las Administraciones públicas, de la participación del empresario privado, de la mejora en la recaudación fiscal en cuanto se pongan en marcha las medidas y, en última instancia, emitiendo más deuda.

QUINTO.- Plan de agilización y transparencia en todas las Administraciones Públicas.

-Armonización fiscal de todas las CCAA y ayuntamientos para tener un mercado único.

-Armonización de exigencias administrativas tanto para ciudadanos como para empresas, con el fin de que en el plazo de dos años tener una ventanilla única para la constitución de empresas y puesta en marcha de autónomos.

-En un año, el 90% de las gestiones con las Administraciones puedan realizarse por internet. En cinco años el 99%.

-En dos años, todos los documentos públicos generados por una Administración, sean concursos, adjudicaciones, actas, certificaciones, expedientes, etc. han de estar digitalizados y puedan ser consultados por cualquier ciudadano. Quién, en su caso, podrá solicitar aclaraciones al respecto.

-Todos los gastos y todos los pagos, hasta el más nimio como es la compra de un bolígrafo, debe poder ser consultado por el administrado y hacer un seguimiento del mismo desde que se solicita con sus causas, se autoriza, se aprueba y se produce.

-Prohibición de constitución de empresas de comunicación de ningún tipo por ninguna administración, salvo RTVE del estado, que deberá ceder sus señales algunas horas al día a las CCAA por lo de las lenguas.

-Todas las Administraciones deberán rellenar unos estados específicos mensuales, trimestrales y anuales que darán cuenta del cumplimiento de los objetivos políticos y de gestión fijados, así como de la ejecución de los presupuestos. Dichos modelos serán elaborados por expertos y serán aprobados por Ley en el Parlamento. Y serán idénticos para cada clase de administración, para evitar dar pábulo a la ingeniería política, empresarial o financiera que propician sistemas y programas como el Power Point. Por supuesto dichos estados estarán a disposición del ciudadano a través de internet.

SEXTO.- Acuerdos estrictamente políticos:

 -Sin duda, es preciso remendar la Constitución para terminar  con la bomba de relojería que nos dejaron nuestros constituyentes, me refiero al Título VIII, sí, el de la Organización Territorial del Estado. Está sin cerrar y cada tanto los nacionalistas –insaciables- quieren más y más. Deben fijarse de una vez por todas, y en la Carta Magna, cuáles son las competencias que ha de gestionar cada Comunidad y cuáles corresponden al Estado, así como el control de los ingresos y de los gastos; abolir los beneficios fiscales de algunas CCAA., y establecer los instrumentos de cooperación y arbitraje para que no se solapen o queden en tierra de nadie determinadas competencias o determinados servicios. De forma que si en el futuro hubiera que modificar competencias, sería necesaria la reforma constitucional.

-Borrar de un plumazo el Senado, un órgano huérfano de competencias; las Diputaciones provinciales, cuyas competencias habrían de asumir las CCAA; y agrupar los ayuntamientos de menos de 1.000 habitantes

-Regular la democracia dentro de los partidos y las consecuencias de no ejercerla debidamente, así como establecerles un techo de gasto. No se admiten las  donaciones porque, en realidad, son cohechos impropios. Nadie da nada si no espera nada a cambio.

-Reforma de la ley electoral para establecer un sistema de listas abiertas con el fin de que cada elegido lo sea por una circunscripción y trabaje por y para ella, de forma que, a veces, como en el sistema anglosajón, tenga que votar en contra de su partido. Regular la proporcionalidad de forma más objetiva en función de los votantes reales de cada circunscripción y, de paso, evitar el excesivo, e incongruente, peso que tienen los partidos nacionalistas, que siempre son la llave de las mayorías a cambio de transferencias y otras naderías.

-Volver al viejo sistema funcionarial: Exigiendo que el político no pueda remover a los técnicos: de Jefe de Servicio para abajo. Tampoco podrán contratarse ni consejeros ni otras figuras atípicas. Ni se admita el troceamiento de los concursos para saltarse los límites.

-En cuanto a la corrupción. Por cada político que sea declarado culpable de prevaricación, fraude, malversación de caudales públicos, etc. por sentencia firme durante el ejercicio de su cargo institucional en cualquier administración, el partido que lo nombró, con independencia del número de años transcurridos desde los hechos hasta la sentencia, deberá pagar a las arcas del estado una multa de 30 veces el monto de lo prevaricado por el miembro del partido.

SÉPTIMO.- Eliminación de gastos suntuarios en las Administraciones Públicas.

-Supresión de las tarjetas en la Administración Pública. El cargo político tendrá las dietas que corresponda a un funcionario de su nivel. Todo lo que exceda tanto en manutención, hoteles, etc. lo pagará de su bolsillo. No se admiten ningún tipo de gastos de representación. Sólo los presidentes del Gobierno y sus ministros, los presidentes de CCAA y sus consejeros, tendrán coche oficial y una cifra módica para gastos de representación que, obviamente, habrán de justificar y cuyos justificantes se subirán a internet en el plazo máximo de un mes. Cualquier invitación que reciba el cargo político para la asistencia de un evento que cueste dinero deberá rechazarla, en caso contrario, la sorteará entre los funcionarios que dependan de su área específica.

-Ninguna partida presupuestaria ni directa ni indirectamente podrá destinarse a subvenciones o pagos de corridas de toro, contratación de grupos o cantantes musicales para la exclusiva animación de fiestas, etc.

-Se eliminarán todos los alquileres de edificios en el plazo más breve posible y se emplazará a los funcionarios en edificios propiedad de las Administraciones. Se intentará en la medida de lo posible que dichos edificios además sean utilizables para diversas funciones a lo largo de las 24 horas del día. Por cada edificio se fijará un plan de ahorro energético, de mobiliario de oficina,  de seguridad, etc.

-Para la conciliación laboral y familiar, se establece que el horario de oficina del funcionario de las Administraciones públicas será desde las 8:00 de la mañana a las 17:30 de la tarde, con una hora para comer, pudiendo elegir el funcionario, siempre que las exigencias administrativas lo permiten, el horario establecido dentro de ese tramo.

OCTAVO.- Fraude fiscal y economía sumergida:

Modular un plan para la persecución del fraude fiscal, que contemple la contratación de más inspectores por un lado y, por otro, el incremento de las sanciones, entre otras, las de prohibir a los infractores contratar con las Administraciones Públicas y, el de ser funcionario a los administradores de la sociedad o particulares concernidos. Según la Organización Profesional de Inspectores de Finanzas, el fraude fiscal anual ronda en España los 70.000 millones de €. Teniendo en cuenta que el coste de toda la sanidad española es de 60.000 millones de € al año, y dado que las infracciones fiscales prescriben a los 4 años, estamos hablando de un fraude de  280.000 €. Cifra con la que podríamos amortizar la mitad de la deuda española de una sola tacada.

-Y otro plan para emerger la economía sumergida que, según estudios de Funcas, entre otros, supera el 20% del PIB. Para ello habría que sancionar no sólo a las empresas y autónomos que no pagan impuestos, sino también a las empresas y particulares que, a sabiendas, cooperan o llevan a cabo transacciones con las mismas.

NOVENO.- Reforma fiscal:

 -Armonización fiscal entre las CCAA, antes de que llegue la tan esperada armonización europea. Por aquello –repito- del mercado único, porque la actual jauría fiscal desincentiva la inversión española y extranjera y provoca distorsiones en el mercado, falta de transparencia y, el corolario de todo ello es,  ineficacia.

-Reforma del IRPF: En cuatro aspectos:

1.- No se admiten deducciones de ningún tipo para rentas superiores a 26.000 € anuales

2.- A partir de 200.000 € y hasta 1 millón de € anuales, los tipos se incrementarán del 45% al 80%. A partir de ahí, el 90%.

3.- Se considerará salario en especie la utilización de coches de empresa fuera del horario comercial, aviones de empresa, dación de acciones -sin deducción alguna- utilización de residencias de vacaciones u otras que no constituyan la vivienda habitual –que ya está regulada-, gimnasios externos, clubs diversos, regalos o cualesquiera otros recibidos en razón de cargo o relación profesional con la empresa.

-4.- Rentas de capital: Al 19%, pero a partir de una determinada cantidad anual, se irán incrementando los tipos proporcionalmente, hasta el 30% como máximo.

-Reforma del Impuesto sobre sociedades:

1.- Eliminar la mayor parte de las deducciones porque son un coladero.

2.- Se considerará suntuario los pisos para utilización de administradores o directivos, cuyo valor catastral supere una determinada cifra, así como coches a partir de determinada cilindrada, aviones u otros medios de transporte que puedan considerarse de lujo, o que  sin serlo se utilicen para servicios extraños a la actividad mercantil de la empresa, se incluyen todo tipo de pagos por servicios o productos ajenos a la actividad mercantil de la sociedad.

-Reforma del sistema fiduciario: Esto es, el parné

1.- No se admitirán pagos en efectivo superiores a 1.000 €.

2.- Fijar un plazo máximo de dos semanas para la prohibición de circulación en territorio español de billetes cuyo valor facial sea de 500 €.

3.- Establecer las bases para acometer en un plazo razonable la traslación del dinero en papel a dinero electrónico, que evitará la corrupción y el fraude al exigir el nif del ordenante y el nif del que recibe la fiducia. Como ambos nif quedarán glosados en soporte digital, su seguimiento es sencillísimo y mortal para los amigos del fraude, los delitos y las corruptelas.

DÉCIMO.- Europa:

 Exigir de Europa cinco premisas básicas:

1.-Fijación de unas bases y unos plazos para asumir entre todos una fiscalidad más armoniosa, respetando alguna singularidad nacional.

2.-Crear de forma inmediata un Tesoro Público europeo que pueda darle al manubrio de crear dinero.

3.-Emitir hoy, mejor que mañana, deuda pública en forma de Eurobonos para la financiación básica de los estados miembros.

4.-Establecer una tasa para las transacciones financieras, regulación del mercado financiero mediante impuestos “abusivos” a la economía virtual y exigencia de llevar la contabilidad de todos los productos financieros y sus contrapartidas.

5.-Prohibición de contratar y transar, a empresas europeas y aquellas que vendan sus productos en territorio europeo, en paraísos fiscales o en países que denieguen información financiera de ciudadanos o empresas europeas.

Es todo lo que quería predicar hoy, en este desierto, justo dos días antes de las elecciones, a sabiendas de que ya no nos salvan ni las prédicas.

Amén.

J. Carlos

Hermanastros

HERMANASTROS

La mujer de mi padre viene del otro lado del río y aportó otro hijo al matrimonio, se llama Martín, tiene la cara renegrida y los dientes pochos, y es mayor que yo. Tiene también todas las maldades de los que viven al otro lado del río. Por las tardes subimos al sobrao de casa porque tiene escondida en una hornacina, dentro de un puchero de barro roto, una petaca de cuero bruñido de tanto uso; allí guarda el tabaco que acopia de las colillas que tiran los hombres en el pórtico de la iglesia. Le roba a padre papel de fumar y es capaz de liar con una sola mano los cigarrillos que se fuma. Con el resto del tabaco me obliga a liar otros cigarrillos más fofos que luego vende en la escuela, y todo porque me vio encaramado en el tejado del pajar un domingo para ver cómo se enjabonan en el corral las hijas de Urbano, desnudas, con los pies metidos en un pozal, mientras su madre les echa el agua por encima de la cabeza con una regadera. Una de las tardes nos quedamos mirando al gato arisco que se ha traído de allá, está apostado en una barda de adobe que separa la pieza del trigo de la del maíz, con los músculos tensos y las pupilas picudas fijas en el único ventanuco que tiene los postigos abiertos para orear el grano y la matanza. Un pardal atraviesa el tragaluz, el gato despliega sus patas, salta, cierra las fauces en el aire y, antes de tocar el suelo, dos hilos de sangre bajan de sus colmillos.

A la gata que me regaló mamá antes de caer enferma la preñó el gato de Martín y ha traído una camada de seis. La mujer de mi padre nos manda a ambos que vayamos a tirar a la laguna de los Terreros a los cinco que sobran; sólo la Aurelia, la mujer del cojo, ha prometido quedarse con uno. ¿Cómo se puede ahogar a esas criaturas peludas que buscan en mis dedos la teta de la madre, que maúllan incansables, sin ojos todavía, moviendo la cabecita a los lados? Martín tira el primero como si fuera una piedra. Los maullidos se acentúan en el aire mientras abre las patitas en abanico. El choque con la superficie produce un ruido líquido y asciende una leve cortina de agua. Se sofoca el maullido y varias burbujas recién nacidas estallan. Cuando las ondas concéntricas rizan la laguna, cojo la cesta de los gatitos y salgo corriendo. Martín me persigue, al llegar a la era se abalanza y me tira, se pone encima de mí con las rodillas sobre mis antebrazos en cruz y forma una bola de saliva en sus labios que va estirándose, la vuelve a replegar y a estirar, hasta que vencida por el peso cae en mi cara. Recoge en la cesta a los gatos que han quedado desparramados sobre la hierba y se vuelve cantando hacia la laguna.

Por la noche soñé que Martín me tiraba a una laguna de saliva, empecé a manotear, sólo veía burbujas de aire encima y las olas concéntricas hinchándose como globos. Me faltaba el aire. Debí gritar porque su madre vino a calmarme. Ha de ser buena mujer, me estuvo acunando contra su pecho como si fuera un niño durante mucho rato.

Hoy domingo, como todos los domingos cuando pido en misa para el cepillo del cura, paso a su lado para que meta la mano en la bolsa, hace como que deja unas monedas, pero saca el puño cerrado y al despegar los labios para sonreír enseña la fila de dientes negros. Esta vez me ha exigido que le lleve una hostia para que comulgue su gato porque, según dice, es un putero que se tira a todas las gatas de la parroquia y está en pecado. La he traído envuelta en el pañuelo que me regaló la abuela por la primera comunión. Me obliga a presenciar cómo se la da de comer al gato. Éste la huele varias veces, después la coge entre sus garras y se la come en un santiamén. Todavía se relame mientras Martín está de rodillas haciéndole reverencias, encanado de la risa. Mira –me dice- ahora el gato tiene el cuerpo de Cristo en las tripas. Lavo a conciencia mis manos en la palangana. Antes he frotado con el pañuelo la baldosa en que cogió a Cristo con sus garras y se lo comió, al igual que hizo el cura cuando tropezó ante el sagrario y se le cayó el cáliz y las hostias salieron rodando.

Después de comer, la mujer de mi padre llama al médico cuando me ve sentado en el corral tiritando y con los pantalones sucios. Ha de ser buena mujer porque me lava el culo con su esponja, en vez de con estropajo, y me atusa el pelo hasta que viene el doctor. Tráigame un tenedor o una cuchara –le dice- y me hace sacar la lengua mientras la sujeta con el mango del tenedor, luego me pone la mano en la frente. No es nada –concluye- algo que le habrá sentado mal, basta con que se quede hoy en cama.

Mi padre se va a jugar a la taberna, su mujer sale para visitar a una hermana al otro lado del río, y Martín marcha con sus amigos a pescar ranas en las charcas. Me levanto de la cama, la habitación cabecea un poco como los barcos mientras me visto con la ropa de diario. En la alacena hay un muslo de pollo que ha sobrado de la comida, lo cojo. En la cuadra, encima del tapial para la paja, hay un saco de arpillera, me lo llevo. Después busco una cuerda en el cuarto de las herramientas. Durante más de una hora llamo al gato de Martín en el corral, en el sobrao, en el pajar, en el establo, incluso subo a los tejados con la escalera de mano. Cuando por fin aparece, meto el muslo de pollo en el fondo del saco y sostengo con mis manos la boca del saco abierta. Tarda en entrar el bicho, olisquea, toca con la patas la arpillera y se vuelve, alza los ojos hacia mí. Al fin puede más el olor de la carne que el miedo y entra. Cierro la boca del saco, doy tres vueltas al cordel y le hago tres nudos y doble lazada. Los bufidos son tan fuertes que he de dejar el saco en el suelo, parece que tiene vida propia, rueda para acá y para allá, dejando en el aire un olor a feromonas que me erizan el vello. Comprendo que con esos maullidos no podré salir de casa con la carga del gato al hombro. En las conejeras hay tablones de pino viejos medio desclavados, consigo arrancar uno y me lleva casi diez minutos golpear al bicho hasta el último estertor. Tapo la sangre a paletadas de estiércol y busco un costal de lona para que no se vea el saco ensangrentado.

De camino a la laguna, con el costal a la espalda, atravieso la era de Ursicino pisando la hierba de un palmo de alta donde crecen margaritas y violetas. De lejos se oyen los cencerros de los carneros pastando. Me duele la cabeza. Tomo carrerilla para lanzar el costal. El mismo choque con la superficie y el mismo ruido líquido pero más fuerte, la misma cortina de agua pero esta vez levanta casi medio metro. Sin maullidos. Una montonera de burbujas estalla como si hubiera cuajado un aguacero sólo en ese punto. Cuando las ondas concéntricas se adueñan de la laguna, me doy media vuelta y vuelvo a casa.

J. Carlos

Profetas

Profetas

I

La civilización Maya parece que adquirió grandes conocimientos matemáticos y y astronómicos. Este pueblo utilizaba dos sistemas de medir el tiempo: el Tzolk’in o calendario religioso que contabilizaba 260 días por año y el calendario de 365 días, que recibía el nombre de Haab. Con el fin de sincronizar ambos calendarios crearon la rueda calendárica, un curioso sistema de tres ruedas dentadas que propiciaban que una misma fecha se repitiera cada 52 años. Más o menos un ciclo de vida humana. También utilizaban para el contaje de los días transcurridos el calendario de cuenta larga, un sistema vigesimal utilizado por varias culturas en Mesoamérica durante el Preclásico tardío, cuando empieza a decaer la cultura Olmeca. La curiosidad de este calendario es que da por comenzado el mundo en 0.0.0.0.0 (en nuestro calendario gregoriano se  corresponde con el 13 de agosto de 3144 a.C.) y se divide en 13 ciclos llamados Baktunes de 400 años cada uno que suman 144.000 días. El último día del último Baktún es el 12.19.19.17.19 (el 21 de diciembre de 2012 en nuestro calendario) lo que según los Mayas sólo significa que se inicia un nuevo ciclo solar alrededor de la galaxia.

Auguro, aunque uno no es profeta ni en su tierra, que los próximos meses serán muy beneficiosos económicamente para los agoreros y para los que viven de meter miedo al común. Si cotizaran en bolsa las empresas de profecías yo apostaría a que su valor subirá como la espuma. Ya sabes, cuando la razón mengua, Descartes pierde.

II

Al arzobispo católico Malaquías de Armagh, le fueron revelados dos textos que contenían sucesos que se iban a producir en el futuro; le sucedió en el curso de su peregrinación a Roma en el año 1140. Lástima que cuando se dieron a conocer siglos después de su muerte ya habían sucedido la mayor parte de los hechos revelados sobre Irlanda, que estaban recogidos en el primero de los textos. El segundo texto hace referencia a la llamada profecía de los papas y fue publicado en 1.595 por el Benedictino Arnold de Wyon en el “Lignum Vitae,” una obra en el que hace una hagiografía de todos los compañeros de la orden benedictina que alcanzaron la dignidad episcopal; en el apartado relativo a San Malaquías copia una lista de los 112 papas que iban a ser nombrados desde 1.143. El autor afirma que el texto original habría sesteado durante 400 años en el Archivo secreto vaticano y, es patente, la diferencia entre las profecías anteriores a 1.595 fecha de publicación de las profecías –recordemos que supuestamente se escribieron en 1140- y las siguientes. En resumen que según San Malaquías vivimos en tiempos del penúltimo papa al que denomina: De Gloria Olivae (que calificaría al actual Benedicto XVI) y sólo verán nuestros ojos uno más: Petrus Romanus, que asentará sus reales sobre “la ciudad de las siete colinas que será derruida”. ¡Que viva muchos años Benedicto! Hombre, por dios, ¿por qué lo eligieron tan viejo?

Es curioso que los creyentes en San Malaquías creen que sus profecías anuncian el fin de los tiempos, en vez de  augurar el fin de la Iglesia Católica.

III

Michel de Nôtre Dame fue un médico nacido en la Provenza, en Saint Remy, que escribió “Las verdaderas centurias astrológicas y profecías” allá por el año 1.555. Lo hizo en estrofas de cuatro versos con rima en consonante (cuartetas), y con un lenguaje extremadamente críptico y mezclando palabras de diversos idiomas (el provenzal, latín, griego, italiano y árabe), seguramente por miedo a que la Santa Inquisición le acusara de hereje. Se sabe que fue estudioso de la cábala judía, que en sus viajes por Francia curando la peste bubónica trabó conocimiento con alquimistas y místicos renacentistas que llevaban una vida en clandestinidad, también se sabe que en Sicilia entró en contacto con los místicos sufíes. Catalina de Médicis después de leer su almanaque le reclamó a Palacio para que profetizara el futuro de sus hijos, cuentan que quedó muy impresionada cuando Nostradamus profetizó la muerte de su esposo, Enrique II, a causa de las heridas sufridas en un torneo. Aunque nadie ha sido capaz de destripar ex ante ninguna de sus cuartetas y, por tanto, de profetizar ningún acontecimiento futuro basado en ellas. Después de haber acaecido es fácil hacer coincidir cualquier palabra, frase o verso suelto con el suceso. A este médico se le atribuyen un sinfín de augurios: la muerte de Enrique II, el nacimiento de Napoleón, la revolución francesa, la llegada de Hitler, el golpe de estado de Franco, las bombas atómicas de Hiroshima y Nagaski, la caída del Sha…, hasta se dice que profetizó el accidente de avión en los Andes. Menos mal que este buen hombre anunció que el fin del mundo sólo les pillaría –confesados o no- a los que vivieran allá por el  3.797. Largo me lo fiais.

Para los malditos incrédulos copio la cuarteta nº: XCV de la X Centuria de Nostradamus en que se pronostica, sin lugar a dudas, el vencimiento de Rajoy en el debate de televisión que se celebrará esta noche*:

XCV
En las Españas vendrá rey muy poderoso,
Por mar y tierra sojuzgando el Mediodía:
Este mal hará, abatiendo el creciente,
Bajar las alas a los del Viernes.

*Nota: Léase mañana El Mundo, La Razón, ABC o véase Telemadrid

A mayor abundamiento, me permito adjuntar la cuarteta nº: XCIV de la misma Centuria en que se profetiza, con meridiana claridad, la mayoría absoluta del PP el 20N**:

XCIX
El fin del lobo, el león, buey y asno,
Tímida dama estarán con mastines:
No más caerá por ellos el dulce maná,
Más vigilancia y custodia a los mastines.

**Nota: Léase el día 21 N cualquier periódico o véase cualquier canal de televisión.

El que tenga ojos para ver que vea y el que tenga oídos para oír que oiga.

IV

Hace ya unos años cayó en mis manos un libro titulado “El Código secreto de la Biblia” de Michael Drosnin, y como uno es curioso caí en la tentación de leerlo. Afirmaba que la biblia tenía un código secreto descubierto por Eliyahu Rips, uno de los expertos mundiales en teoría de grupos. Este código se desentrañaba con un modelo matemático sencillísimo: Basta con eliminar los espacios entre palabras y la totalidad del texto bíblico se transforma en una hilera formada por 304.805 letras. Después programas en un ordenador para que identifique grupos de palabras entrecruzadas que contienen bloques homogéneos de información, y, voilá: A dos centímetros de «Bill Clinton», aparece la palabra «presidente». Junto a «alunizaje» tienes «nave espacial» y «Apolo 11». Junto a «Hitler» surge «nazi». Junto a «Kennedy», «Dallas», etc. Para Drosnin en la Biblia están codificados centenares de hechos cruciales para el mundo, desde la segunda guerra mundial hasta el escándalo del Watergate, el Holocausto, la bomba de Hiroshi­ma, la llegada del hombre a la Luna o el impacto de un cometa en Júpiter.

No importa que el lenguaje de la Biblia esté expresado en arameo, hebreo y griego. Tampoco importa que los acontecimientos para predecirlos hayan tenido que haber sucedido ya. Ni es óbice que los grandes eventos en el mundo se constriñan al mundo anglosajón y al europeo; para qué engañarnos al dios de la Biblia lo que ocurra en África, gran parte de Asia y el cono sur del continente americano le importa un bledo.

J. Carlos