Archivo mensual: octubre 2011

Mitos, leyendas y falsedades

Mitos, leyendas y falsedades

El pasado 23 de octubre, el País Negocios, publicaba un artículo de César Molinas titulado “Balance provisional de la catástrofe” en el que después de pintar un panorama siniestro, proponía una serie de medidas para sortear la crisis económica que nos invade, muy en línea con lo que nos vienen pregonando “Los Cien economistas”. Esos mismos señores que escribieron un lamentable informe sobre la evolución de las pensiones en España basado en la evolución de la población y sin tener en cuenta un dato tan básico como la productividad, que es, mutatis mutandi, como presentar un informe sobre el gasto de gasolina en el tráfico rodado dentro de veinte años en función de la evolución del parque automovilístico, pero sin tener en cuenta en la proyección la ganancia en eficiencia de los motores. Eso sí, a la hora de elaborar propuestas sobre incrementos salariales sí se acuerdan de la productividad –curioso, ¿no?- y quieren ligar aquellos a ésta.

A lo que iba, el Sr. César Molinas propone:

-La reforma del mercado de trabajo. Que en román paladino supone: a) Abaratar – más todavía- el despido. b)  Reducir los convenios al ámbito de la empresa, obviamente para “controlar más el salario”. c)  Quitar representatividad a los sindicatos, esto es, reducir su poder.

La reforma financiera. Obligar a las entidades de crédito a reconocer las pérdidas latentes, “para después, y en caso necesario, recapitalizar, fusionar, vender o liquidar”. ¿Qué se esconde detrás de recapitalizar? No lo dice, pero te traduzco: Poner dinero del bolsillo del ciudadano para sanear la boñiga inmobiliaria escondida en sus balances.

-La reforma de la energía, educación y Administración Pública, justicia, etc.  a) A ello dedica un largo apartado que titula “Crisis político-institucional” que, en una parte podrían suscribirlo hasta el movimiento de Indignados. Aunque no suscribirían aquellos párrafos en que vuelve sobre la necesidad de reforma del mercado laboral, por si no nos hubiese quedado claro. b) Aprovecha y le da un guantazo en los morros a los interlocutores sociales a los que acusa de frenar la reforma de las pensiones y ¡uy! qué casualidad, también les imputa el fracaso de la reforma laboral.

-El resto son recomendaciones morales para evitar la corrupción, el despilfarro público y cambiar el sistema de valores para que cada cual asuma sus deberes y no sólo ejerza sus derechos. ¡Qué bonito! Tal parece que somos un país de vagos y maleantes. Pero son los otros, yo no, ¿eh? A mí, que me registren

 Me dan envidia estos faquires de la economía, en dos patadas y sin una sola cifra te la han metido hasta el estómago, me refiero a la espada. Pongamos las cifras encima de la mesa y veamos lo que callan:

1.- Lo que no escriben es de lo magro que son nuestros salarios, que rozan la indignidad. Veamos, el salario medio en España es: 22.000 €, mientras que en el Reino Unido: 46.050, en Alemania: 40.500 €, en Francia: 32.400 € y en la UE: 35.000 €. Así que los españoles ganamos menos de la mitad que los hijos de la Gran Bretaña, poco más de la mitad que los alemanes y el 70% que los franceses.

 2.- Lo que callan es que, la indemnización media real por despido improcedente en España es de 56 semanas, en Francia también es de 56, en Alemania es de 69 y la media de la UE está en 37 semanas. Dado que su salario medio es muy superior se constata que: el precio real de la indemnización por despido en España es muy inferior al de Francia y Alemania y está en la media de la UE.

3.- Lo que silencian es la precariedad del empleo actual. En 2007 los empleados temporales en España eran el 24% de la población activa, mientras que en Francia eran el 11,4% y en Alemania el 12%.

4.- Lo que se guardan de decir es que, en España se ha pasado del 8% de paro en 2007 al 21,52% en 2011 con un coste al empleador muy reducido porque la mayor parte eran temporales sin derecho a indemnización por despido. De hecho, de 5,3 millones de temporales en 2007 se ha pasado a 3,9 en 2011.

5.- Lo que enmudecen es que hemos absorbido a 5 millones de emigrantes extranjeros. En el año 2000 la inmigración en España no llegaba a 1 millón de personas, el 2,28% de la población y en 2011 es de 5,7 millones, el 12,2% de la población.

 6.- Lo que omiten es que el coste medio de las cotizaciones a la Seguridad Social en España se sitúa en el 30% del sueldo, en Francia es del 47% y la media de la UE está en el 28%.

 7.- Lo que guardan en sus chisteras es la indecente estructura del trabajo en España. Datos EPA del tercer trimestre de 2011:

-Asalariados indefinidos:  11,2 millones.

-Asalariados temporales: 3,9 millones.

-Por cuenta propia……..:  2,9 millones.

En régimen de trabajo a tiempo parcial hay 2,4 millones de personas, que están incluidos entre los indefinidos y los temporales.

8.- Lo que se reservan es el dato de que, según la Organización Profesional de Inspectores de Finanzas, el fraude fiscal anual ronda en España los 70.000 millones de €. Para que valoremos la cifra, baste señalar que el coste de toda la sanidad española es de 60.000 millones de €, y que como las infracciones fiscales prescriben a los 4 años, estamos hablando de 280.000 €. Cifra con la que podríamos amortizar la mitad de la deuda pública española de una sola tacada.

9.- Lo que no escriben es que, la economía sumergida según estudios de Funcas, entre otros, supera el 20% del PIB.

10.- Lo que no dicen, tal vez para no molestar a sus paganos, son los números del ladrillo: Hay casi 600.000 casas terminadas sin vender, 300.000 en construcción y 360.000 con obras paralizadas.  Tendríamos una ciudad casi el doble que Barcelona (1,62 millones de habitantes) y cercana a Madrid (3,3 millones). ¿Te imaginas los negocios, grandes y pequeños, sólo para mantener y cubrir las necesidades de esa ciudad imaginaria?  Según estimaciones del Banco de España la banca y las Cajas tienen en sus balances 181.000 millones de € de cobro dudoso proveniente del ladrillo. Y  mantiene 320.000 millones de € apuntados como crédito promotor. Las entidades financieras no venden porque aguantan por ver si se arregla el apagón inmobiliario. El Banco Central Europeo presta –con el dinero de los contribuyentes- al 1% , y el Banco o Caja compra con ese dinero deuda del estado al 3-4%. Mucho mejor que sacar los activos “tocados” del balance y venderlos a precio de mercado, eso supondría reflejar las pérdidas reales y dejar de pagar dividendos durante dos o tres añitos y, vaya usted a saber, a lo peor el accionista se cabrea y echa a la calle a los gestores del desaguisado. (Ver https://bitacoradelescribidor.wordpress.com/2011/01/16/los-bancos-y-cajas-estan-enladrillados/)

En conclusión, que omitiendo el decálogo que te he soltado como el que pega un tiro en la pierna, estas lumbreras de la economía patria abogan por introducir dentro de una chistera los siguientes pañuelitos de colores:

-El ambarino: Abaratamiento del despido, por ejemplo a 10 días por año trabajado y con un máximo de 12 mensualidades.

-El gris acero: Bajada de las cotizaciones de la Seguridad Social.

-El azul turquesa: Supresión de la eficacia de los convenios sectoriales y nacionales.

-El rojo pasión: Una ley que mande a hacer puñetas a los sindicatos.

-El verde esperanza: La donación al sector financiero para que se capitalice -pongamos 50.000 millones de € de nuestros bolsillos ciudadanos-, por ver sí se anima a dar créditos y esas cosas que es los suyo, oiga.

Y… tachín, tachán… Nada por aquí, nada por allá. Y de la chistera surge un conejo con 5 millones de puestos de trabajo.

Lástima que, previamente, haya sido necesario despedir a los 10 millones de cabrones que tenían un contrato fijo con derecho a 45 días de indemnización por año trabajado, y que se “hayan librado” de ellos pagándoles la miseria de 10 días por año.

Mamá, quiero ser artista y chupar escenario. Oh mamá, quiero ser artista. Y sacar de la chistera un conejo, como “Los Cien economistas”…

J. Carlos

Plasma

Plasma

Lincharon a Gadafi, lo hemos visto en la pantallas de plasma de todo el planeta, casi nos salpica la sangre en la sopa. Uno de los captores levantaba en alto una pistola de oro que le había arrebatado al tirano, con el mismo entusiasmo punitivo que en épocas pretéritas se levantaba la corona arrebatada al rey destronado. Unas escenas más tarde, otro de los soldados rebeldes mostraba su pistola negra de reglamento -diríase si lo hubiera- con la que había descerrajado un tiro en la nuca al dictador, buscando seguramente una línea en los libros de historia. El gobierno provisional libio sigue con su discurso moral de que fue una bala perdida, y es que Occidente se pone pesado con las apariencias. Recuerdo que lo de las balas perdidas era un argumento muy en boga en el régimen del dictador Franco. Aparte de la repugnancia ética que me produce toda ejecución sea de Bin Laden o de Gadafi, me llama la atención que nuestros moralistas de cabecera salgan en tromba y pongan el grito en el cielo, por la informalidad de no someter a estos reos a un juicio neutral. Cuestión en la que no puedo por menos que estar de acuerdo, ahora bien: ¿por qué no levantan su voz aterciopelada de ética y dignidad por cada una de las sumarias ejecuciones que se producen en el mundo? Me temo que para que estos moralistas alcen su voz se tienen que dar dos condiciones: Hay que ser un hijo de puta que haya masacrado a miles de civiles inocentes -casi siempre compatriotas-, y ha de haber estrechado la mano, besado y abrazado a casi todos los mandamases del planeta. Los miles de civiles ejecutados en las guerras o en la paz de las dictaduras, los condenados a morir de hambre, las violadas por los soldados de uno u otro bando… no tienen quien les abogue por el derecho a un juicio justo, si acaso una foto descolorida en cualquier museo de los horrores. Había un escritor, no recuerdo quién, que proponía hacer una enciclopedia de la humanidad donde cada quien tuviera su biografía.

La pantalla de plasma está que se sale últimamente. También salieron unos extras de película gore, con una capucha blanca, la camisa negra, las manos enguantadas en negro, una boina también negra y dijeron que cesaba el chantaje de las armas con que tenían cautivos a más de cuarenta millones de ciudadanos. Supongo que fue más fuerte la emoción de la alegría que el asco que me producen. Sentí alegría por los que hoy podrán salir a la calle con menos prevención de ser asesinados, aunque me imagino que nadie les librará del recelo que les infunde las miradas y los insultos de los totalitarios. Desgraciadamente les hemos dejado intacto el discurso, ya lo dijo Arzallus, unos mueven el árbol y otros cogemos las nueces. Ha habido muchas complicidades que han quedado impunes durante todos estos años y, me temo, que serán ellos los que escribirán la historia. Cuando hayan conseguido la independencia, lo sentiré por todos los exiliados que lo son, los que lo serán y aquellos que hayan de vivir bajo el régimen totalitario con que sueñan. Y me alegraré de que con ocasión de abrir un periódico o prender la televisión o la radio sólo lea, vea u oiga hablar de esa tierra de vez en cuando, en la misma proporción que se habla de mi Castilla, por ejemplo. Que estoy harto de la matraca diaria desde hace cuarenta años. Sé de memoria los nombres y alias de los asesinos, los nombres y dirigentes de las sucesivas organizaciones que han apoyado a la banda, los varios dirigentes que han sido del PNV, los aberri eguna… Espero, la esperanza es lo último que se pierde, que estos revienta niños, destripa embarazadas, héroes del tiro en la nuca y sus palmeros aprendan el juego de la democracia, se sienten en el Parlamento y dejen de aterrorizar. A los 829 que están bajo tierra ya nos les queda ni esperanza.

El domingo en las pantallas de plasma volvió a enseñorearse la imaginería de la muerte. Marco Simoncelli pilotaba una Honda en el Gran Premio de Sepang (Malasia) y luchaba por la cuarta posición con Álvaro Bautista; arriesgó, como siempre, apurando la frenada en una curva el neumático se deslizó en el asfalto y en un intento de reponer el equilibrio la moto barrió la pista. Fue arrollado por Colin Edwars y por su amigo y valedor Valentino Rossi. Tenía veinticuatro años cuando la rueda trasera de Rossi alcanzaba su cabeza y su casco salía volando. Pilotaba peligrosamente tanto en el trazado de las curvas como en los adelantamientos y en la forma agresiva de esquivar a sus rivales. Sus compañeros se habían quejado en varias ocasiones de su conducción temeraria, pero daba espectáculo y los organizadores y los jueces callaron, ni una sola sanción. Todo sea por el espectáculo. Supongo que habrá sido lo más visto en Youtube y trend tropic en Twiter, es el nuevo marketing.

Después del luctuoso suceso el espectáculo pasó de las pistas a las tribunas. El público se quejó a gritos de que Dorna, la gestora del campeonato mundial de motociclismo, hubiera suspendido la prueba. Lo de guardar luto les importaba una higa. Es lo que tiene cuando el deporte se convierte en mero espectáculo y éste se transforma en circo romano, el público pide más sangre. Los emperadores romanos no suspendían las funciones de circo por la muerte en la arena de un gladiador.

J. Carlos

Prescindibles

Prescindibles

No me extraña que en todas las religiones se predique una Justicia más allá de la muerte, donde en un Juicio Final tendremos ocasión de calmar nuestros anhelos terrenales. Bien se sabe que la historia la escriben los vencidos y que conocer la verdad de las obras de las personas es harto complicado, y no sólo más acá de la muerte, sino aún más allá de la frontera. Los analistas e historiadores aplican sus baremos según los valores propios y los que generalmente suelen imperar en cada momento histórico, pero no suelen coincidir sobre la valoración del personaje y junto a panegíricos almibarados, se publican denuestos y hasta injurias y calumnias. Hoy, que aparentemente tenemos un acceso ilimitado a la información, es más fácil, si cabe, que nos den gato por liebre y eleven a los altares a personajes banales y prescindibles.

Lo normal es que los políticos y los gestores acierten y se equivoquen como todos los humanos, y todos esperamos que sean más numerosos los aciertos que los errores. Aunque hay empresas como los bancos, con negocios tan cautivos, que ni los peores gestores terminan con ellos y, caso de que así fuera, ahí está la pasta de los ciudadanos para salvarlos. Ahí tenemos todavía el Banesto que asaltó el hoy convertido en telepredicador Mario Conde, ahí están las Cajas de Ahorro sometidas, muchas de ellas, durante años al latrocinio sistemático de sus directivos.

Sobre la faz de la Tierra han pululado siempre una serie de personajes nefastos y totalmente prescindibles, generalmente sanguinarios como Hitler, Stalin, Mussolini…, por ceñirnos sólo a los últimos tiempos. Sin embargo hay otros personajes menos conocidos nada sanguinarios, pero que también, a mi juicio, son totalmente prescindibles en razón del daño que han hecho a la mayor parte de la humanidad. Pondré solamente tres ejemplos:

Thomas Middley nació en Ohio, era ingeniero aunque profesionalmente se inclinó por la química. Cuando trabajaba en la General Motors investigó el plomo tetraetílico, descubriendo que reducía la trepidación del motor e incrementaba el octanaje. Desde 1923 se incorporó al combustible de los motores. El plomo es neurotóxico, puede dañar el cerebro y el sistema nervioso central, por lo que a partir de los 70 los gobiernos iniciaron una serie de acciones para que las petroleras introdujeran gasolinas sin plomo y así evitar el peligroso deterioro ambiental que produce este metal pesado. Hasta el año 2000 no se prohibió en Europa, en España desapareció en 2002. La consecuencia es que si analizas una porción de tierra contiene unas doscientas más veces del plomo del que naturalmente debía encontrarse.

Animado el hombre por su capacidad inventiva, y con ánimo de solventar el problema que planteaba el uso de gases tóxicos, inflamables y corrosivos que se utilizaban en los refrigeradores, dio con un gas perfecto, era estable y no era tóxico ni corrosivo ni inflamable, eran los CFC, esto es, los clorofluorocarbonos. El ozono es una forma rara del oxígeno en el que cada molécula tiene tres átomos de oxígeno, resulta contaminante a nivel de superficie terrestre, pero en la estratosfera forma una capa que absorbe la radiación solar ultravioleta que es letal para los humanos. Cada kilo de CFC puede destruir unos 70.000 kilos de ozono.

Murió estrangulado, enredado por los cordones de unas poleas de una máquina que había inventado para girar y ser levantado de la cama. Estaba paralítico.

Harry Dexter White. Fue un prestigioso economista americano, director del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que participó en la conferencia de Bretton Woods y redactó la propuesta estadounidense que resultó vencedora, en contra de la británica que redactó John Maynard Keynes. El plan Keynes se apoyaba en la creación de un órgano internacional de compensación, que sería capaz de emitir una moneda internacional (el bancor) vinculada a las divisas fuertes y canjeable en moneda local a un cambio fijo. A través de este órgano los países con excedentes financiarían a los países deficitarios, mediante transferencia de sus excedentes, con ello crecería la demanda mundial y se evitaría la deflación, lo que finalmente sería beneficioso para todos los países.

Sin embargo se impuso la irracional propuesta de White, basada en fijar un nuevo sistema monetario internacional con tipo de cambio estable basado en el dólar. Los demás países deberían fijar el precio de sus monedas con relación a aquella, y de ser necesario, intervenir dentro de los mercados cambiarios con el fin de mantener los tipos de cambio dentro de una banda de fluctuación del 1%, de forma que, cuando los países tienen déficits deben financiarlos a través de las reservas internacionales o mediante el otorgamiento de préstamos que concede el FMI , que para eso fue creado. Para tener acceso a esos préstamos los países deben acordar sus políticas económicas con él.

En pocas palabras, los EEUU consiguieron un mercado mundial para sus exportaciones, y un acceso sin restricciones a materias primas vitales. No hay que olvidar que a pesar de tener más oro, capacidad productora y poder militar que el resto de las naciones juntas, el capitalismo de EEUU no podía sobrevivir sin mercados. Además había previsiones de que la vuelta de la paz traería una fuerte depresión con la vuelta de los soldados al mercado de trabajo y el fin de la producción bélica. Así que el presidente Roosvelt vio en la creación de este nuevo orden una manera de garantizar la prosperidad de EEUU. Desde entonces y, a pesar de que Nixon impidió las conversiones de dólares en oro, los americanos le dan a la máquina de hacer dinero e, incomprensiblemente, los demás países seguimos comerciando y comprando sus papelitos, con lo que sus abultados déficit los paguemos a escote.

White redactó también el primer borrador delFondo Monetario Internacional, una semana después del ataque sobre Pearl Harbor. Igualmente contribuyó a la formación del Banco Mundial, pilares ambos del nuevo orden económico mundial y que han causado estropicios económicos en todos aquellos países en que han exhalado su aliento. Desde hace cincuenta años son el elemento más genuino de control económico mundial con que cuentan los EEUU.

En agosto de 1948 White se vio obligado a testificar y a defender su reputación ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses. Tres días después de testificar falleció de un ataque al corazón. Diversas fuentes, incluido el FBI y los archivos Soviéticos, señalan que White pasó información estatal secreta a la Unión Soviética.

Alan Grenspan. Nació en Nueva York. Fue presidente de la Reserva Federal durante más de 18 años, colaborando con cuatro presidentes de EEUU. Durante su mandato se procedió a:

-La sistemática desregulación financiera, especialmente de la banca de inversión a la que permitió apalancarse hasta cotas insospechadas y aprobó las fusiones de la banca minorista con la banca de inversión. El crecimiento fue descomunal, por ejemplo, Morgan Stanley tenía 110 empleados en 1972, en 2008 se elevaban a 50.000. Estaba cebando la bomba de la crisis.

-Permitió la proliferación de los denominados Derivados Financieros (como las Opciones, Futuros, CFDs, etc.) que fueron la causa final de la crisis. A pesar de que Brooksley Born, presidenta de la SEC, intentó regularlos en 1998, pero tanto Larry Summers, como Rubin y el propio Grenspan rechazaron sus propuestas reiteradamente. El banquero Félix G Rohatyn advirtió del peligro de estas operaciones calificándolas de “bombas de hidrógeno financieras”, y Warren Buffet dijo que eran “armas financieras de destrucción masiva que entrañan peligros que, aunque ahora estén latentes, pueden llegar a ser mortíferos”. Sin cortarse un pelo, Greenspan afirmó ante el Senado de EEUU en 2003 que “lo que hemos visto a lo largo de los años en el mercado es que los derivados han sido un vehículo extraordinariamente útil para transferir el riesgo de las personas que no deberían asumirlo a aquellas que están dispuestas y son capaces de hacerlo“. Lo que no dijo fue que son mecanismos opacos para repartir entre todos los ciudadanos los riesgos que propicia un sistema de fraude piramidal.

Este angelito llegó a decir que la materia gris que propiciaba el desarrollo y el bienestar se encontraba en la denominada ingeniería financiera. Estaba considerado como el máximo gurú de las finanzas en particular y de la economía en general; cada vez que hablaba subían o bajaban las bolsas mundiales, en función no de sus palabras, sino de las interpretaciones que se le daban a las mismas.

Este angelito también hizo informes para  Charles Eating y los cobró. Posteriormente, el  tal Eating fue condenado a la cárcel por prácticas fraudulentas.

Que no te den gato por liebre.

J. Carlos

Esperpento

Esperpento

El callejón del gato ya no existe, ni sus espejos deformantes, uno cóncavo y otro convexo, a los que, según Pedro de Répide, iban “los niños y los adolescentes por ver sus imágenes deformadas pareciéndose a Quijotes y Sanchos”. Ahora se llama calle de Álvarez Gato, poeta madrileño que llegó a ser mayordomo de Isabel la Católica. En los reflejos de aquellos cristales azogados hizo buscar Valle-Inclán a su personaje Max Estrella en Luces de Bohemia la verdad de la España de entonces. Estaba creando un nuevo género literario: el esperpento, aunando lo grotesco como forma de expresión y la deformación sistemática de la realidad.

Hoy ese género literario se ha convertido, en esta España nuestra, en la realidad de cada día. Valle hoy no tendría que pasear a sus personajes por el callejón del Gato, bastaría con que prendiera su televisor o su radio o, darse una vuelta por el kiosco.

¡Qué ironía!, ahora que las pantallas de los televisores son planas es cuando más personajes grotescos alumbran. Por un lado están los Kikos, Franes Álvarez, Aídas…; una panoplia de verduleros sin oficio ni beneficio que aportan el morbo de desnudar a gritos sus insípidas existencias, y de glosar las piezas de casquería que van recibiendo, a golpe de rumor y sms, de señoritas con furores uterinos y señores con la testosterona desbocada. Por otro, están esos señores encorbatados y señoras repeinadas que se sientan en semicírculo para platicar en tertulias polícromas, en seguida elevan el tono de voz como si estuvieran sordos, se roban la palabra, se zahieren y se insultan, entonces constatas que en esas batallas adialécticas la elocuencia, el sentido común, los argumentos y las ideas son especies extintas. Ya no te digo cuando la tal llamada tertulia es unícroma, entonces los contertulios pulen con la lengua el culo de la secta a la que adoran y maldicen con palabras gruesas y caras avinagradas cualquier hecho, manifestación o palabra del contrario. Si enciendes la radio te obligas a oír al muecín desde su alminar microfónico soltarte un sermón de ayatolá, con sus admoniciones y con su ración de improperios y descalificaciones hacia el contrario; claro que cada cual escucha al muecín que le dice lo que quiere oír, del mismo modo que nos acercamos al espejo curvado para que nos aminore los que nos sobra y nos agrande lo que nos falta. Los periódicos se han transformado en el altavoz de las ideas de sus amos; desaguan desde la extrema derecha que aboga por un revival del franquismo, los hay que se han transformado en una hoja parroquial y hacen proselitismo por una nueva cruzada de catolicismo rancio; otros se creen sus propias conspiranoias porque han de seguir los movimientos ondulatorios que se amoldan como un guante al ego del director carismático; algunos de tanto forzar el sello identitario se empiezan a creer sus propias historias inventadas; los que otrora eran serios baluartes del periodismo europeo ahora naufragan en el proceloso mar de la dependencia, a pesar de la frase que adorna su mancheta. Si los espejos de los medios de comunicación tradicionales tienen una cierta curvatura que hace que los rayos de luz reflejados dibujen figuras grotescas, los que abundan en la red tienen tal grado de curvatura que, la deformación de la realidad te produce un estado hilarante, muy similar al que nos ocasiona nuestra imagen reflejada en la Casa de los espejos de los parques de atracciones.

Pero para esperpento la reforma constitucional perpetrada a hurtadillas y con urgencia vergonzante, como si fuera la meada nocturna del prostático en un rincón oscuro. Y la decisión de instalar el escudo antimisiles en Rota sin encomendarse ni a dios ni al diablo. ¡Viva la democracia! Y las palabras de Zapatero de un juicio tan preclaro a las puertas de la crisis: “jugamos en la Champions league”. Y las de Artur Mas antesdeayer afirmando que los niños andaluces y gallegos no se les entiende cuando hablan castellano. Y las de ayer de Durán Lleida: “los agricultores extremeños y andaluces reciben el per para pasar una mañana o toda la  jornada en el bar del pueblo”. Y las decisiones del gobierno catalán de suprimir el Impuesto de Sucesiones (100 millones de €) y mantener las embajadas catalanas (20 millones de €), pero recortando más de 7.200 puestos en la sanidad pública. Y los desastres de Esperanza Aguirre en educación: 80 millones que suponen más de 3.000 profesores interinos a la calle, a cambio regala 90 millones de € en deducciones a las familias que llevan a sus hijos a la escuela privada; según ella y Telemadrid no hay recortes, son mejoras de gestión; ¿quiere ello decir que en años anteriores gestionaban mal y han pulido 80 milloncejos de € anuales para pagar puestos de profesores que no necesitaban? Y la Gürtel. Y los Eres en Andalucía. Y los tres directivos de Novacaixa que se han llevado crudos 23,6 millones de € en indemnizaciones, en una Caja en la que el FROB, ergo los ciudadanos, hemos puestos 2.465 millones del ala para reflotar lo que estos hundieron latrocinando. Y la Directora General de la CAM, con una pensión de 340.000 € al año de por vida por dejar la Caja hecha unos zorros. Suma y sigue… Y Rajoy no sabe y no contesta no vaya a ser que diga algo inconveniente y pierda las elecciones, así que, a lo mejor nacionaliza la banca y la educación y la sanidad, ¿quién sabe?

Y el esperpento de nuestras grandes fortunas de patriotismo testicular y billetera apátrida, que nos chantajean y dicen que: si le subes la fiscalidad del 1% a las SICAVS, o le aprietas a las rentas del capital, o le quitas las prebendas de tener los bienes a nombre de la sociedad para no pagar y desgravarse todos los gastos hasta de ropa interior, se van a otros paraísos fiscales más gloriosos que el nuestro todavía. Y el de nuestras grandes empresas que entintan los periódicos de color salmón con lo de la Responsabilidad Social Corporativa, porque es lo que se lleva ahora como el tractor amarillo; ¿por qué no invierten?, ¿por qué no crean empleo?, ¿por qué no pagan un salario justo?, ¿por qué no pagan sus impuestos?; esa es su responsabilidad social, cúmplanla y dejen de tocar la flauta con el señuelo para estúpidos de la caridad bondadosa; lo llaman Responsabilidad social corporativa porque es más barata y vende más y, de paso, les permite a sus directivos salir en las fotos como sacrificados prohombres en pos de un mundo mejor; practiquen la justicia social, es más barata y es su responsabilidad, aunque esto último no se lo enseñaran en las Escuelas de Negocio.

En esto va Cayetana, la duquesa de Alba, con dieciséis títulos de Grande de España -como diría Juan José Millás, “qué diablos significará eso de Grande de España”-  y otros tantos sin grandeza, y se nos casa con un señor del vulgo; antes lo hizo con la aristocracia y con el clero como corresponde a tan Gran señora. A la sazón, su consorte es un administrativo veinticuatro años más joven que la octogenaria duquesa. Para acallar bocas la señora ha tenido que repartir unos 110 millones de € a cada miembro de su progenie, aunque uno de sus hijos molesto por el reparto y porque la húmeda de la duquesa puso a caldo a su señora esposa -nuera de la dieciséis veces Grande de España- no acudió al santo sacramento. Fue salir de la capilla, descalzarse y marcarse unas rumbas artríticas que han sido jaleadas por todos los palmeros de España, que son muchos y que según dicen, la aplauden porque la duquesa se pone el mundo por montera. Con su patrimonio heredado, con sus privilegios heredados, con la banalidad de su vida entregada al papel cuché y al botox, con las subvenciones que le dimos los madrileños para el cambio de caldera para que caliente sus huesos cuando resida en el Palacio de Liria, con la pasta que le regalamos los europeos vía subvenciones PAC de sus incontables fincas…  ya puede la señora ponerse el mundo por montera. Lo esperpéntico es ver en todos –y digo todos con negrita- los medios de comunicación semejantes imágenes, no ya grotescas, sino impúdicas, cutres y desvergonzadas.

Así estamos, entre el azogue purulento de la princesa del pueblo –La Belén Esteban– y el alumbre rancio de la duquesa –Cayetana de Alba-, en el medio la realidad sin espejos deformantes:  4.226.744 personas en paro y subiendo.

J. Carlos

La Pedriza

La Pedriza

Lunes, 7:45. Amanece despejado, polvoriento, cargado de azul. En el metro la gente guarda un silencio de cementerio. Dos niñas vestidas con el uniforme del colegio, chaqueta de lana verde y falda de tablas del mismo color, van sentadas a lo buda organizando unos recortes de colores en una bolsita trasparente, rompen el silencio preguntando a su madre quién va a ser la profesora de ballet. El señor de pelo cano con un terno gris que se agarra con una mano al larguero y con la otra al periódico que hoy también trae malas noticias, ha dejado de leer para escuchar la vocecita suave de las niñas. Hay una sudamericana joven con el pelo largo, muy negro y la piel de café con leche, viste un top negro y apretado que le levanta los senos y le deja ver el sostén de encaje también negro, mira al fondo con los ojos de sueño y bosteza. Las niñas vuelven a preguntar algo, pero su voz se pierde porque el tren se ha precipitado en una curva y las ruedas chirrían en los raíles, el señor del periódico deja su lectura, la joven sudamericana reprime otro bostezo, hasta el chico de los pantalones vaqueros de un color turbio de tanto lavado deja de atender el sonido de los cascos y espera que surja de nuevo la voz cantarina de las niñas, tan peinadas ellas, tan despiertas. Al llegar a Núñez de Balboa ambas se levantan, dan la mano a su madre y se van. Vuelve al vagón el silencio de cementerio y los oídos se dispersan en la pereza de la voz enlatada que indica el nombre de la próxima estación.

10:55. En Canto cochino dejamos el coche arrimado a unas árboles para que su sombra palie la intransigencia de este sol que no parece de otoño. Cuento hasta seis autobuses de escolares y elevamos preces a los dioses para que no elijan nuestra ruta. La Pedriza es un lugar de ensueño de canchos con forma de yelmo, de pájaro, de esfinge, con roquedales que, a lo lejos, parecen guerreros o torres o fantasmas, y si quieres soñar, necesitas silencio, pero no el silencio de cementerio que se sucede en los vagones del metro, sino el silencio pautado de las hojas apenas mecidas por el viento, de la armonía leve del agua del Manzanares lamiendo las rocas de granito, del sonido sincopado de los pasos de los compañeros, de la respiración de los árboles y el reverbero de los canchales, del vuelo deslizado del buitre negro sobre las térmicas …  Cruzamos el río y seguimos el sendero que sale hacia el noroeste, está pintado de blanco y amarillo porque es de los de gran recorrido; discurre entre pinos silvestres, pinos laricios y pinos negros que alfombran el suelo reseco de piñas y pinocha seca. El sol tamizado por las ramas dibuja entramados de celosía. Me acerco a un tronco viejo y robusto con escamas de corteza muy grandes como de cocodrilo, lo toco, está caliente. Pino me señala un ciprés de Arizona con las hojas verde azuladas y el tronco pardo rojizo, si le raspas la corteza fina y escamosa aparece el rojo como si estuviera recién pintado; no puedo creer que esta conífera de casi veinte metros de altura, es de la misma especie de las que podan en la ciudad para formar setos de separación entre los adosados de las urbanizaciones. El camino asciende polvoriento y culebrea; en los recodos te rasguñas con los matorrales de jara y cantueso; de entre los riscos aparecen retoños de encinas con las hojas contorneadas de espino, con el haz brillante como el de las hojas de acebo. Paramos a tomar aire. Silencio. Qué lejos queda Grecia y los recortes sociales y la caída de las Bolsas. Tres buitres negros sobrevuelan en círculo, majestuosos, avizorando presas que llevarse al pico. Son como los mercados apostando para que desfallezca Europa y comerse la carroña. Un poco de agua y una barrita energética y frutos secos, hay que hidratarse y chutarse glucosa porque la senda está metida entre canchales que hay que sortear. Pepe cumplió años ayer, el mismo día que Ana, así no tienen que celebrarlo dos veces. Hoy va trepando por estas rocas de granito que brillan al sol desgastadas de tantas manos y tantas botas que las transitan, y que ya tienen  salientes a modo de peldaños para asirse e impulsarse. Fotos ascendiendo. Fotos de formaciones rocosas sorprendentes. Fotos de encinas que nacen de entre las rocas y las cuartean y las rompen. Fotos de pinos silvestres que sostienen peñascos desprendidos. Fotos de dos buitreras. Estamos ya en el collado Cabrón y desde allí el horizonte lo enmarcan la sierra de los Porrones, la Maliciosa, la Cuerda larga, y la parte exterior de La Pedriza; el camino de las Zetas se pespuntea entre el manto verde oscuro de los bosques de pinos. Pepe y Pino con sus mapas constatan el nombre de cada peñasco. Dejamos para otro día la visita al Cancho de los muertos.

14:00. Un helicóptero sobrevuela y rompe el aire con sus aspas al llegar a la altura del Pajarito. Pepe recuerda que hace años, un helicóptero de rescate se le puso encima por estos lugares y entabló con sus ocupantes una conversación a gritos, había un herido más allá, acompañado por un grupo de montañeros; Pepe tiró fotos, de las de carrete, cuando subían en camilla al herido. El Jardín de la Campana o de Venus es un remanso vegetal de robles y pinos silvestres y de helechos que verdean el terreno. Un trago de agua y un vistazo para adivinar cuál de los picos es La Nava. El carro del Diablo queda a la derecha y hay que echarle imaginación para adivinar las ruedas y al propio diablo. Fue Pino, quien acababa de comentar que sólo una vez había visto una víbora en la Pedriza, el que vio el primer ejemplar; era pequeña, unos veinte centímetros, de un negro agrisado con dos líneas blanquecinas en ziz zag, tenía la cabeza en forma de rombo; la acosamos con los palos de marcha para hacerla posar como una modelo, mordió el canto varias veces. Atravesamos el collado de la Romera, girando siempre hacia arriba, dejando a la derecha los caminos que bajan. Al llegar a los Llanillos tomamos el este buscando la cueva natural en que planeamos comer.

15:10. A la puerta de la cueva sentamos nuestros cansados reales. Un lujo, oye, Pepe trae vino de Toro en petaca y Pino de Rioja. Pepe también tiene aceitunas picantes de Marruecos y tortilla de espárragos preparada por Ana, de la que todos picamos, y es que Ana goza del reconocimiento de gran cocinera de todos los montañeros que hemos probado sus tortillas. Sólo falta el café. Después, Pepe y yo, hacemos una siesta recostados en las superficies pulidas y planas de unas rocas. Pino no, anda buscando el encuadre de una foto y se sube a un pino silvestre por los escalones naturales que forman las ramas secas. Y nos cuenta las veces que ha pernoctado en la cueva con su sobrino, y otra vez con un niño de ocho años al que le salvó la cara cuando estaba sentado frente a la lumbre de gas, y se quedó dormido cabeceando, menos mal que Pino le sujetó a tiempo la frente. Evoca también las luces y las sombras que dibuja la lumbre sobre la cueva en las noches sin luna y, sin embargo, nos dice, cuando está llena se puede leer un libro a su luz.

16:20. La bajada es por un bosque de pinos y cipreses de Arizona, con el suelo tupido de pinocha seca y helechos. La misericordia de la tarde resta furia a los rayos del sol. Es mágica la luz del color de oro viejo cayendo a cachos de entre las ramas. Pepe busca infructuosamente otra cueva que está más allá del arroyo de los Pollos, la buscamos todos, pero no aparece, y es que en otras ocasiones se guiaba por los regatos de agua, ahora casi todos los arroyuelos vienen secos y tienen un lecho de arena gruesa, cantos rodados y piedras de granito pulido. Abundan las rocas amusgadas que se diseminan aquí y allá como si algún dios las hubiera tirado al desgaire, algunas tienen tanta pinocha seca encima que parecen montones de paja. Cuando el camino cae en picado, Pino nos cuenta que todos los años venía con una amiga a buscar ramas de acebo para poner en la tumba de su marido, había muerto de cáncer y se habían casado la víspera de su muerte, Pino les apadrinó; antes, ya habían estado casados con sus respectivos, y los cuatro hacían escalada y senderismo; un día una de ellas se asomó a un precipicio, resbaló y cayó, el marido de la otra intentó salvarla y también se despeñó; con el paso del tiempo los supervivientes, tal vez por el dolor, se emparejaron. Ya se oye el sonido del agua del arroyo y pisamos las huellas de un perro que ha debido zambullirse en el río, y ha de ser muy lanudo porque las huellas continúan humedeciendo el sendero más de doscientos metros. Fue Pepe quien vio la segunda víbora, es más corta que la primera, también de un negro agrisado, pero la franja blanca tiene un dibujo distinto, en rectángulos. Nueva sesión de fotos. El refugio está a la izquierda, al otro lado del arroyo, y el Yelmo debe estar detrás, desde aquí no se ve. Pepe, que tiene tan reciente el cumpleaños, recuerda que días atrás estuvo en casa de unos amigos, y sus hijos, a los que él llevaba a los rallys cuando eran chiquitines, ya estaban casados, tenían empleos envidiables y coches de categoría, pero no le dieron la mano para saludarle, sino dos besos. El tiempo vuela pero te gusta que te recuerden con cariño. El camino está gastado y polvoriento de tanto caminante y tanta sequía, se hace eterno. En esta parte baja, Esperanza Aguirre ha plantado en los recodos, a cargo de nuestros bolsillos, postes que tienen una flecha pintada sobre un cartel de metal y en una esquina reza: Comunidad de Madrid. ¡Que se sepa!

18:25. Cruzamos el puente de madera sobre el Manzanares, huele a resina. Sacudimos las botas empolvadas sobre el asfalto. Pepe camina para atrás subiendo el último repecho hasta el aparcamiento, dice que así se descansa. Pino abre todas las puertas del coche porque le ha estado dando el sol desde el mediodía, se quita la camisa y se descalza las botas. En la radio peroran sobre la crisis Martín Villa y Rodríguez Ibarra. El sol está destiñendo hacia el rosa pálido la línea que contornea las cumbres.

J. Carlos