Archivo mensual: enero 2011

Los Bancos y Cajas están enladrillados…

Los Bancos y Cajas están enladrillados…

El desenladrillador que los desenladrille buen desenladrillador será. Imagínate un país con magníficas autopistas, puertos y aeropuertos, muchos terminados y otros a punto de ser inaugurados, pero que por razones incomprensibles permanecen cerrados a cal y canto al tráfico de personas y mercancías, deteriorándose y necesitando ingentes cantidades para su administración, custodia y mantenimiento. No te lo imaginas, ¿verdad? Simplemente cambia las infraestructuras indicadas por pisos.

El Banco de España estima que el stock de viviendas sin vender oscila entre las 700.000 y los 1,1 millones de unidades. Añádase el estancamiento demográfico de los próximos años y el corte del grifo emigratorio derivado de la crisis económica, y la cosa pinta mal, pero no es irresoluble. En parte la solución la tienen los Bancos y Cajas, aunque no lo van a hacer porque sus cuentas de resultados se irían al garete, algunas entidades tendrían que desparecer y las más, buscar capital; así que no queda otra que el Banco de España se ponga las pilas y haga de supervisor e inspector. Su gobernador nos ha ilustrado en los últimos cinco años sobre sus teorías económicas y sus recetas para salir de la crisis, mientras hacía dejación de sus funciones, permitiendo que las entidades que ha de supervisar se fumaran sustancias alucinógenas cada vez que gestionaban el riesgo hipotecario. El Sr. Fernández Ordóñez, complacido, miraba para otro lado o, tal vez, le llegara el humo tóxico que le echaban los banqueros y estuviera también alucinado.

La cuestión está en los números. Verás: Hay casi 600.000 casas terminadas sin vender, 300.000 en construcción y 360.000 con obras paralizadas. Estamos hablando de viviendas y locales vacios, con sus calles, jardines, farolas… y demás infraestructuras. Si virtualmente juntamos todo en una sola urbanización, tomando una ocupación media de 2,5 personas por vivienda, la dimensión es abrumadora: Tendríamos una ciudad casi el doble que Barcelona (1,62 millones de habitantes) y cercana a Madrid (3,3 millones). ¿Te imaginas los negocios, grandes y pequeños, sólo para mantener y cubrir las necesidades de esa ciudad imaginaria? ¿Te das cuenta de los puestos de trabajo, emprendedores, empresarios, etc., que se precisarían? Pues ahí están, en manos de las entidades financieras y de las promotoras e inmobiliarias, que están esperando a que escampe. Son activos improductivos cuyo mantenimiento y custodia valen un ojo de la cara porque su deterioro es sensible.

Vayamos al grano, según estimaciones del Supervisor la banca y las Cajas tienen en sus balances 181.000 millones de € de cobro dudoso proveniente del ladrillo. Y  mantiene 320.000 millones de € apuntados como crédito promotor. Las entidades financieras no venden porque aguantan por ver si se arregla el apagón inmobiliario. Se lo permite el Supervisor: se embarga un piso, se subasta, no acude nadie y el Banco o Caja se lo adjudica por el valor de la deuda más los intereses, cuando la realidad es que vale mucho menos que el importe debido. Luego a cumplir el calendario de provisiones y si cambia el mercado a frotarse las manos. Entretanto el Banco Central Europeo presta –con el dinero de los contribuyentes- al 1% , y el Banco o Caja compra con ese dinero deuda del estado al 3%.

Así que no esperes que los Bancos y Cajas vayan a sacar sus viviendas a la calle con una quita del ¿50%, 60%, 70%…, Qui lo sa? La falta de regulación de los mercados es lo que tiene, fomenta la especulación y el delirio. Si durante la época dorada del ladrillo el Supervisor hubiera puesto coto a las atrocidades de gestión del riesgo, otro gallo cantaría; pero el Sr. Ordóñez no estaba, ni se le esperaba: Préstamos de hasta el 120% de la tasación del inmueble, tasaciones hechas de oídas por empresas del propio grupo bancario, carta blanca para los ladrilleros con boina, y es que, quién se les resistía si es que volaban con el jet privado hasta las oficinas y atracaban el yate de 20 metros de eslora a la puerta. Se suponía que cuando en el 2007 la catástrofe nos aterrizó directamente en nuestras cabezas, el Banco de España tomaría cartas en el asunto, pero siguió mirando para otro lado. Ahora, afortunadamente, Europa nos obliga, a la fuerza ahorcan, y el gobernador ha tenido que echar mano de la Circular Contable y exigir a las instituciones financieras un poco de rigor, tampoco mucho, no creas:

  1. Las entidades deberán apuntarse como pérdida todos los créditos morosos en el plazo de un año, tanto el importe inicial del préstamo haya sido inferior o superior al 80% de la tasación del inmueble.
  2. Respecto a los inmuebles que se han adjudicado los Bancos y Cajas en pago de créditos incobrables, la Circular mantiene el calendario de provisiones: habrá que dotar un 10 % de ese valor en el momento de la adquisición y otro 10 % cuando transcurran 12 meses.

Quería escribirte sólo para hacerte ver que el desenladrillador ha de ser el Banco de España, los banqueros no van a sacar el ladrillo de sus vitrinas a precios de saldo, reconociendo pérdidas muy gravosas para sus bolsillos y los de sus accionistas. Así que si nadie les obliga seguirán esperando que escampe, eso sí, sin dinero con qué prestar a las empresas y a los particulares porque está enterrado en el ladrillo. Corolario: No hay engrase financiero, no hay trabajo, no hay consumo,. Lo que sí hay son jóvenes más preparados que nunca, dispuestos a formar una familia, a emprender empresas, a trabajar y rendir, a comprarse un pisito enano y empezar… Sólo falta que el mercado, vía precio, se lo facilite y que alguien se lo financie. ¿Te das cuenta de que ambas decisiones dependen y están en manos de los Bancos y las Cajas?  Es decir, de los mismos directivos que dimitieron en masa cuando se demostró su impericia, imprudencia, incluso, negligencia en la gestión del riesgo durante todos estos años; algunos, pobres, se han suicidado, ¿no los has leído en primera plana en los periódicos? ¿O no?

Si el parque de viviendas se pusiera en el mercado hasta que se igualara el precio de la oferta con la demanda, los Bancos y Cajas trocarían sus viviendas por una escritura de préstamo, eso sí, con capital sensiblemente inferior a su valor en libros, a cambio recibirían todos los meses la cuota de capital más los intereses. Pues bien, si llegara ese momento, gran parte de la crisis que nos agobia se disolvería.

J. Carlos

P.S. ¿Sabes que cuando el Banco de España intervino la Caja Castilla La Mancha y apartó a sus consejeros, algunos de entre ellos pidieron volver a ser reintegrados en las mismas poltronas porque, “no podían haber hecho nada ilegal alegando su desconocimiento en materia económica”. España cañí. Y olé.

Qué pocas luces

El que se aburre en esta España nuestra es porque quiere, la semana ha sido desternillante, ni los hermanos Marx hubieran sido capaces de escribir un guión con todos los matices del humor patrio. Eso sí, aquí nos sale de suyo el humor astuto y taimado heredado de nuestra novela picaresca y, para muestra un botón:

D. Felipe González Márquez ha resultado recipiendario, como consejero independiente, por Gas Natural-Unión Fenosa y, D. José María Aznar López lo ha sido como asesor de Endesa. Ambos se benefician de: secretario, asistente, coche oficial, puesto en el Consejo de Estado –si lo quieren- y 70.000 € de peculio anual, entre otras prebendas. Los dos siguen perteneciendo a sus partidos y son protagonistas de mítines, reuniones y otros quehaceres, sin duda, importantísimos, para que impartan su doctrina, saberes y experiencia antes sus conmilitones.

No opongo ninguna objeción jurídica, puesto que la ley les permite compatibilizar sus trabajos de: asesoría de Slim, conferencias, informes que le solicita la UE, diseño de joyas, esculturas en piedra, cuidado de bonsáis, etc. -caso de D. Felipe-; y de: presidente de FAES, consejero de Doheny Global Group y de News Corporation (el tingaldo de Murdoch), profesor de la Universidad de Georgetown, conferencias, etc. Supongo que el primero quiere hacerse con un terrenito y un piso, que según afirma, nunca ha tenido, y es que lo suyo es el agro; el segundo lo hace para predicar con el ejemplo, recordemos que una de sus recetas mágicas para salir de la crisis es que bajen los salarios… de los demás.

Ambas empresas hacen bien. Gas Natural tiene un contencioso con Argelia (Sonatrach) de 820 millones de €, y D. Felipe tiene buenas relaciones en esas latitudes; por otra parte, tanto Gas Natural como Endesa quieren abrirse camino en América Latina y, los ex presidentes del gobierno español mantienen buenas relaciones con los mandatarios del sur de América.

Sin embargo, las dos empresas fueron privatizadas, en todo o en parte, cuando uno u otro de los gobernantes presidían el Consejo de Ministros; ambas sociedades  tienen como objeto social, la producción y distribución de la energía y, por consiguiente, son tributarias de las regulaciones del gobierno de turno (que siempre estará formado por uno de los dos partidos a que pertenecen los susodichos, y es el que fija en última instancia el precio que pagamos los contribuyentes). No es baladí el dato de que la luz ha subido en los últimos tres años el 31,8% y el gas, sólo en los últimos seis meses, el 7,95%; todo ello sin contar las subvenciones que reciben por las energías renovables con las que, dicho sea de pasada, han elevado el trilerismo a la categoría de asignatura troncal de la ciencia económica.

Con todo, lo peor es que estos dos personajes han de ser conscientes de que, para ganarse sus sabrosos pellizcos, habrán de medrar, cjercer influencia, abusar de sus prerrogativas ante sus compañeros de partido que gobierna u oposita al gobienro, forzar la maquinaria diplomática para satisfacer intereses privados, cuando no espúreos…etc. Espero que no piensen que les contratan por sus conocimientos energéticos, por su especial inteligencia empresarial, o por sus dotes de gestión privada eficaz. Claro que están tan pagados de sí mismos que, no excluyo que se les haya pasado por la mente semejante pensamiento. Incluso, estoy seguro que han pensado en todos y cada uno de los 4.100.000 parados y en sus familias, y en los parados que ya han agotado el desempleo y les privan de “caridad de los 420 €”, y en los funcionarios, a los que les han birlado el 5% de su salario (de media, que a los técnicos les han reducido el 7%), y a los jubilados que les limpian el 3% de su pensión (inflación del 2010), y en los futuros pensionistas que nos cepillan entre el 25% y el 30% de nuestra futura pensión, y en…

Añadan a lo expuesto en la líneas precedentes que, el Sr, Aznar como mero asesor no tiene responsabilidad jurídica alguna y, encima, al parecer, cobra unos 80.000 € más que el Sr. González. Siempre ha habido clases, ¡por dios!, quien casa a su hija como una reina en El Escorial no va a cobrar menos que el hijo de un vaquero; cuándo se ha visto que un inspector financiero y tributario tenga un salario menor que un simple abogado laboralista. Suma y sigue: en el partido del que casó a su hija como una reina, no se han enterado ni de cuál es el puesto que le han adjudicado a su ideólogo más preclaro; mira, si no, al Sr. Pons pidiendo por esa boquita de piraña que su señorito gane igual estipendio que el resto de consejeros de Endesa. El portavoz del PP desconoce que el Sr. Aznar no es consejero de Endesa -que como tengo dicho implica responsabilidades, incluso pueden llegar a ser penales- sino mero asesor. Por cierto, ¿no fue Endesa la que libró una batalla de la mano del Sr. Pizarro –amigo y conmilitón de Aznar- para que no se vendiera a Gas Natural?, a la sazón, una empresa extranjera, según dijo públicamente la Sra. Aguirre. Sigo preguntándome ¿lo diría esta señora porque Gas Natural tiene su domicilio social en Cataluña? Al final, después de tanta presión política, mediática y estúpida, se vendió por un pico a los italianos, haciendo de paso ricos a sus principales accionistas, entre otros a un tal Sr. Pizarro. Recordemos que el ex presidente de Endesa se embolsó 20,8 millones de € de indemnización más otros 4 millones de € por vender sus acciones a la eléctrica E.ON.

Me permito hacerle una advertencia a Endesa y las demás empresas a las que presta sus servicios el sr. Aznar: Cuídense de prescindir de sus servicios, también trabajó para España y fue despedido, ahora anda asegurando por ahí que: España “está intervenida de hecho” por la situación “límite” en la que se encuentra y que sólo falta que sea intervenida “de derecho”.

¿No me digas que no es para que a uno se le desencajen las mandíbulas y encanarse de la risa? Así que después del hartazgo de humor y de poner punto y final al artículo de hoy, me voy a buscar al cajón de las facturas por si tengo contratado el servicio con Gas Natual o con Endesa para:

SOLICITAR INMEDIATAMENTE LA BAJA EN EL SERVICIO DE GAS NATURAL Y DE ENDESA.

Hasta ahí podía llegar la tomadura de pelo. Tanto González como Aznar cobran de mis impuestos por obligación, pero no voy a pasar por las horcas caudinas de pagarle sus sustanciosos emolumentos voluntariamente para que medren. Ellos están en su derecho porque la ley mediante se lo permite. Yo estoy en el mío de elegir otras compañías.

Es hora de que los ciudadanos ejerzamos nuestros derechos que son muchos más que ir a votar una vez cada cuatro años. Te confieso que, a veces,  haciendo zapping me encuentro Sálvames, Gatos al agua, Norias, Grandes hermanos… donde se prodigan, a gritos,  el pistolerismo del insulto, el simplismo verdulero y la pedagogía del ni estudies ni trabajes ni te esfuerces, sé famoso y cuéntame con quién te acuestas, a quién robas o cómo matas; entonces, digo, me dan ganas de tragarme el programa hasta que pasen la publicidad para tomar nota de quiénes sufragan esos bodrios y dejar de comprar sus productos o servicios. Sigo en confesión: no puedo, ¿qué quieres?, uno está ya mayor, tiene la piel fina y me dan náuseas. Si hay alguien al otro lado de mis palabras y tiene la piel más gruesa o el estómago más hecho, le ruego encarecidamente que me diga cuáles son los anunciantes para proceder como con Endesa y Gas Natural.

Por hoy ya me vale, tal vez mañana, o pasado, o al otro, te daré más botones de muestra de este humor pícaro español que ha resultado pródigo durante la semana que agoniza.

J. Carlos

A propósito del humo

Cando viajas por Europa los bares y cafeterías suelen tener el suelo limpio de papeles, cáscacaras de frutos secos, huesos de aceituna o de pollo, conchas de almejas o valvas de mejillón, restos de pinchos secos y otras menudencias que aquí sí abundan, formando un bodegón sucio y maloliente. Y, desde luego, el aire suele ser respirable, al menos, en la medida en que es respirable el aire viciado de las ciudades; me refiero a que no está cubierto por una densa nube de aire azul y gris de tabaco que impregna la comida, los utensilios, la ropa y los pulmones de los parroquianos y les quema los olores, los sabores, y hasta les enrarece la visión de las bebidas y viandas con su leve costra de nicotina y alquitrán, picante, agraz y venenosa. En España, hasta el pasado domingo, esto era el pan de cada día.

Ha sido regular que los viciosos se coman solos su propio veneno y nos dejen a los demás disfrutar del aire, las bebidas, las viandas y de buenas conversaciones en bares y restaurantes, y han surgido los adalides de las libertad. ¡Cómo se prostituye la lengua!. Siete de cada diez españoles hemos aguantado estoicamente sus malos y envenedados humos en silencio y cuando les dicen basta, es que les coartas su libertad. Hablan de que los coches contaminan más y son más insalubres, desconocía yo que estaba permitido entrar con el coche en los bares y restaurantes y mantenerlo en marcha mientras te tomas unas tapas . Hablan de su sacrosanta libertad de expulsar el humo por la boca allá donde les pete, pero cuando yo tengo gases no les gusta que expulse mis ventosidades al lado de donde ellos comen, beben o charlan.

Era esperable que aparecieran los de la testosterona patria, los que confunden el culo con las témporas, los de la España cañí:  bigote en ristre, pelo engominado, puro en la boca o sostenido entre dos dedos donde brilla un rubí rojo, o esos otros que tienen el insulto flojo y disparan en seguida la palabra zafia por la boca, seguida de un reguero de humo como las pistolas. Afortunadamente quedan pocos de estos sujetos. Uno de  estos especímenes es  el analfabeto democrático  Francisco Javier León de la Riva (todavía hoy alcalde de Valladolid) conocido por su machismo, sus exabruptos y porque piensa que hablar de lo que le sugieren los morritos de la ministra le dará votos; pues bien,  este sujeto ha vomitado por su boca lo siguiente: “Lo que lamento es que se invite a los ciudadanos a denunciarse unos a otros (…). Así empezaron cosas muy terribles de la historia de la humanidad”. Dicho esto recordó el poema que dice: “primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío…”. Y añadió: “Aquí empezamos por denunciar a los fumadores…” Por cierto, no sólo es analfabeto democrático, cita de oidas y sin conocimiento, ese poema es del pastor protestante Martin Niemoeller. También desconoce que nuestro ordenamiento jurídico contempla, como casi todos los del munto, la denuncia ciudadana y el testimonio como instituciones de Derecho, concretamente: “Tienen obligación de denunciar los que vieran algún hecho delictivo, los que conozcan hechos delictivos por su profeción o cargo, los que tengan conocimiento de la existencia de un delito. No estarán obligados a denunciar el cónyuge del delincuente, sus ascendientes o descendientes, los niños y los que no tengan uso de razón, los abogados y los procuradores respecto de lo que sepan por medio de su cliente, los sacerdotes por la información recibida por causa de sus funciones sacerdotales (secreto de confesión)”. Con esas palabras, llenas de malicia y que, seguramente, también persiguen votos, está invitando a los contribuyentes de su feudo (Valladolid) a que se abstengan de denunciar a los que mean o defencan en sitios públicos de su ciudad, a los que rompen farolas o queman papeleras, a los que vejan, insultan o violan a las mujeres… Y todavía es alcalde de Valladolid. Y todavía cobra del erario público. Aunque tal vez lo que esté sugiriendo con sus desvergonzadas comparaciones es, que nos abstengamos de denunicar su machismo ramplón y la fetidez de sus comentarios procaces y lúbricos.

Pero hablando de testosterona y gónadas patrias no podía faltar nuestro sin par adalid de las esencias, glorioso académico y victorioso Alatriste, D. Arturo Pérez Reverte cuyas manifestaciones son antológicas; resumamos sus sutilezas: “España recupera con la ley el bonito deporte de apuntar con el dedo: te pones el mono de miliciano, la camisa de falangista o la vara de inquisidor, y te pones ciego», o esta otra: «Anna Frank fumaba. La delató un vecino a la Gestapo cuando bajó a fumar al bar.” ¡Qué ignorancia la mia, yo sin saber que Ana Frank fue asesinada por los nazis por fumar y ensuciar los pulmones del prójimo!  D. Arturo, sepa vuesamerced que de vez en cuando como en el Gijón y, a veces, tengo el privilegio de verle -sí, el privilegio he escrito, que lo cortés no quita lo valiente y me gusta leerlo y le admiro-; ahora bien, si durante el condumio o con ocasión de libar una birra yo advirtiese que un tunante le birla la cartera, no ha de preocuparse su merced, que no me pondré  el mono de miliciano, ni la camisa de falangista o la vara de inquisidor, antes al contrario, saludaré al malhechor y le invitaré a mi mesa, todo sea por no cotrariarle D. Arturo.

Para joya la de Francisco Granados, a la sazón, Consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, cuyo cometido principal debe ser hacer cumplir la ley, ésta y cualquier otra que emana democráticamente  de los legisladores elegidos en las urnas; ha dicho el buen señor que el gobierno ahora quiere un país de soplones y espera que los ciudadanos no denuncien. Éste, encima,  cobra de mis impuestos. Tal vez ya se ha olvidado del asunto de los espías de su consejería que, al parecer, se chivaban de lo que hacían compañeros de su partido. Y es que hay soplones y soplones,  chivatos y chivatos y los de D. Francisco no se chivaban, sólo informaban de las correrías de Manuel Cobo y Alfredo Prada y, además, cobraban del presupuesto, que es una diferencia, oiga, dónde va a parar.

En fin, ya escribió Shakespeare que “La vida (…) es un cuento relatado por un idiota lleno de ruido y furia.” Ruido y furia que se apagarán lentamente como se apagaron los ecos de las voces que clamaban para que siguieran las explotaciones ganaderas dentro de las casas y, más tarde, protestaron cuando se reguló, por salubridad, que salieran del recinto habitable de los pueblos. Gozaremos los más de una atmósfera más limpia, charlaremos, comeremos y beberemos sin tanto veneno y con el ofato, el sabor, el tacto y la vista un poquito más finos, y dentro de un tiempo corto, nos acostumbraremos los unos y los otros. Y yo, cuando me apetezca y en buena compañía y con mejor charleta, echaré un pitillo sentado en una terraza o caminando por un parque. Y en cuanto a esa falacia de los propietarios de locales de restauración de que van a perder su clientela, yo creo que la perderán sí, pero cuando el gobierno nos suba todavía más los impuestos sobre las bebidas alcohólicas, que está al caer, y si persisten en cobrar por un agua chirle que llaman café la friolera de 250 de las antiguas pesetas. Anímense los del gremio, sin humo y si limpian un poco sus bares y restaurantes, sobre todo los suelos, los guiris nos empezarán a considerear menos pigs y vendrán a visitarnos con más asiduidad. Cuidemos a la primera industria nacional y ustedes los primeros que son los más interesados.

Por ir concluyendo escribiré: Siendo que las insumisiones siempre me ponen a favor por ese prurito de rebeldía que no acaba de marchitarse con la edad, esta vez me han producido perplejidad, cuando no hurticaria. ¿Han visto a ese señor propietario del asador Guadalmina de Marbella? ¿Por qué se me parecerá tanto a un tal Gil y Gil? Debo ser mal pensado porque fue verlo en la tele y preguntarme: ¿Quid prodest scelus, is fecit?

Por lo demás, la señora ministra tendrá que aquilatar los criterios en el desarrollo reglamentario. Así, deberán permitirse asociaciones de fumadores y regular el trabajo sin humo en sus locales; habrá de establecerse la posibilidad de fumar en patios interiores al aire libre de bares y restaurantes como han hecho en Irlanda; establecer criterios más claros en recintos abiertos en puertos y estaciones de trenes; señalar con cierta laxitud cuál es el ámbito fuera de los hospitales, colegios, parques infantiles, etc. en qué persista la prohibición.

No me preocupan los fumadores porque sé que son educados, en general, y cumplirán la norma sin necesidad de broncas, denuncias o multas. Respecto a las tan cacareadas delaciones, la verdad es que, hasta ahora, han sido cuatro casos aumentados por la lente del  foco mediático que en esta época anda falto de noticias. Tampoco me preocupan las insumisiones y las pataletas, usadas espúreamente en la mayor parte de los casos. Tampoco me rasgo las vestiduras ante las  incursiones en estas lides de nuestros “intelectuales de cabecera”, algunas me dejan un tanto perplejo y, las más, me producen hilaridad. Pero sí me preocupa la calidad democrática de algunos de nuestros elegidos; y a esos sí, les sigo de frente; no me gustan ni su ruido ni su furia, ni sus hábitos Goebbelianos.

J. Carlos

Vicios ocultos

La economía y la sociedad españolas adolecen de unos cuantos vicios ocultos de los que sus beneficiarios no nos quieren dar cuenta porque la verdad desnuda les incomoda. Como uno es muy ingenuo, espero que el advenimiento de este nuevo año nos desvele alguno de esos misterios.

Primero.- LLevo años esperando un estudio pormenorizado sobre el proceso de privatización de las joyas de la economía española que se llevó a cabo en los noventa, y que dio lugar a la “práctica dación” de gran parte del capital público, amasado por todos los españoles, bajo las condiciones precarias de miseria, emigración y falta de libertades de la dictadura. Este capital fue puesto en manos de los amigos del Poder mediante la “privatización” (lo entrecomillo porque no deja de ser un eufemismo) de las empresas del antiguo INI y otras: telefónía, constructoras, aviación, naval, bancos estatales, eléctricas, servicios públicos como seguridad, sanidad, empleo, transportes, televisión, radio…  No pido estudios sesudos, sólo saber a quiénes se trasvasó esa riqueza, cómo la administraron, cuánto subieron los precios de los servicios que prestan a a la comunidad, cuánto han ivertido en capital, cuántos  trabjadores perdieron su empleo en ellas, cuánto les costó al erario públcio sus e.r.e.s, cuánto se incrementaron sus puestos directivos y cómo subieron exponencialmente sus salarios y prebendas, si han conseguido una mayor competitividad, si los precios se fijan en un mercado libre o si son oligopolistas o, lo que es peor, se fijan  por el propio gobierno del estado o de las comunidades autónomas. Vamos, sólo pido que se haga un Balance Social del sistema de privatizaciones.

Segundo.- Nuestro sistema se asienta sobre el principio de socialización de las pérdidas y garantía absoluta de privatización de las ganancias. El capitalismo en sus incios ya creó un entramado jurídico mediante el cual animaba al empresario a correr riesgo poniendo a salvo su patrimonio, mediante la grantía de que sólo se respondiera con el capital de la empresa, salvo en casos de quiebras fraudulentas. Pero en España no sólo acatamos el principio, vamos mucho más allá:

-Avalamos y financiamos los desmanes de la banca y de las cajas de ahorro, endeudándonos ad infinitum.

-Subvencionamos la compra de pisos para que se enriquezcan los especuladores, (preguntar de dónde sacó su fortuna sl Sr. Martín, el de Martinsa, de vender terrenos para VPO) sopretesto de ayudar a los más necesitados -afortunadamente la ayuda se ha limitado a partir de este año-. Otorgamos ayudas públicas a la compra del automóvil para que las compañías automovilísitcas y los concesionarios sostengan los puestos de trabajo (sic). Primamos con nuestro dinero a las eléctricas por el método de dar por buenos los precios que entre ellos mismos fijan y para que se forren con las energías renovables; no creas, no se les exige investigación, ni capitalización, sólo producir kilovatios que costeamos de nuestro bolsillos a precio de oro. Pagamos a las televisiones privadas porque son “un servicio público” (para ver a la Esteban veinticuatro horas al día), por el método de quitar la publicidad a la televisión pública estatal. Financiamos televisiones y radios públicas de comunidades autónomas y ayuntamientos para glosar las innumerables virtudes que adornan a sus dirigentes políticos. Pagamos a los periódicos, aunque no los compremos, a través de la subvención al papel prensa y con la publicidad institucional.

A las empresas so pretexto de que crean empleo, les regalamos terrenos públicos, les condonamos impuestos e, incluso, les añadimos subvenciones públicas o/y les perdonamos cuotas de la seguridad social;  pero cuando echan el cierre y mandan a los trabajadores a la calle porque encuentran mano de obra más barata en África o en China, nadie les pide cuentas. Que les quiten lo bailao.

-Ponemos trabas a nuestros emprendedores y a los que crean empresas, o exigimos que rotulen en el idioma de cada chiringuito autonómico, o les obligamos a que cumplan requisitos absurdos que encarecen sus productos para mantener  administraciones periféricas inútiles, o les freimos a impuestos municipales, autonómicos o estatales, o les maremos con parefernalia administrativa, otra vez -y ya lo siento- local, de comunidad, estatal o europea.

-Te dejo la línea abierta para poner alguno más de los ciento veintidós ejemplos que se me ocurren.

Tercero.- Tenemos 47 aeropuertos públicos. Hay 2.600 kilómetros de red ferroviaria de alta velocidad -la más extensa de Europa y la segunda del mundo, detrás de China-. España cuenta con casi 12.000 kilómetros de autovías y autopistas, éstas últimas de gestión privada, pero muchas con peajes en sombra y otras con garantía financiera a cargo de los presupuestos públicos; construirlas nos cuesta una media de 6 millones de € por kilómetro, y mantenerlas, más el gasto de los peajes en sombra y subvenciones al peaje, casi 2.500 millones de € al año. No hay ciudad que se precie que no tenga su Universidad pública. Inversiones faraónicas con que se llenan la boca nuestros políticos, pero callan que el precio del billete del AVE no cubre ni un tercio de su coste, tampoco nos dicen que esa red de alta velocidad ha postergado las líneas ferroviarias de mercancías y con ello priman el transporte por carretera, mucho más caro e infinitamente más contaminante. Y es que somos ricos, por si no habías caído en la cuenta.

Cuarto.- Los inspectores de Hacienda calculan que hay más de 200.000 € de fraude fiscal. Si los que viven de una nómina estamos retratados frente al fisco, ¿quién defrauda? Un ministro de trabajo, de infausta memoria, calculaba grosso modo que la economía sumergida en España rondaba el 20% del PIB. Y debe ser verdad porque con un 20% de paro hace muchos meses que habría habido un estallido social. La pregunta es obvia: Si tenemos 3,1 millones de funcionarios (17% del total de empleados), ¿por qué no tenemos capacidad para reducir el fraude fiscal y la economía sumergida? Te doy una solución para eliminar ambos factores: Suprimir el dinero en papel y admitir sólo el dinero electrónico, de forma que quede rastro informático de cada transacción. ¿Sabes quién se opondría? Todos aquellos cuyos ingresos son oscuros o no provienen de una nómina y, por consiguiente, tienen fácil defraudar.

Quinto.- Hace más de una década a algún iluminado se le ocurrió la feliz idea de que todo aquel terreno que no tuviera una especial protección era susceptible de enladrillarse, y lo que es peor, dejó en manos de los 8.000 ayuntamientos con sus alcaldes y concejales de urbanismo al frente, la postestad de cambiar el uso del suelo a urbanizable y otrogar licencias de construcción. Se iniciaba la etapa del trilerismo: la bola desaparecía ante las narices de los administrados y cuatro mamones se hacían de oro. Se enladrilló el solar patrio al mismo ritmo que unos cuantos enladrillaban sus cuentas corrientes. Los notarios daban fe pública de que en unas horas, a  veces no trascurrían ni unos minutos, el terrenito se multiplicaba de milagro como los panes y los peces (Notas: 1.- El notario tiene el estatus de funcionario público. 2.- El código penal no contempla la especulación y el enriquecimiento injusto es cosa del Derecho Civil. 3.- La ex ministra de Fomento -de infausta memoria también, a la sazón inspectora de hacienda- nos recordó que el dinero público no tenía dueño. 4.- Los políticos corruptos son aplaudidos en la calle, les piden autógrafos y, por encima, si se presentan a las elecciones se les vuelve a votar -con v-). Spanish is different.

Sexto.- El Banco de España, otrora institución que supo ordenar debidamente el curso de los acontecimientos bancarios desde la crisis bancaria de los ochenta hasta bien entrada la década ya pasada, se ha dedicado en los últimos tiempos a sugerirle, cuando no a exigirle, al poder político y al económico las medidas necesarias para navegar la crisis, pero a costa de hacer dejación de sus deberes de inspección del sistema financiero. ¿Qué hacía el Banco de España mientras las entidades financieras competían entre ellas para “robarse” hipotecas de importes haste el 120% de las supuestas garantías? ¿Qué decisiones adoptó cuando esas entidades “exigían” a sus tasadoras que incrementaran el precio de sus tasaciones hipotecarias? ¿Dónde estaba el Gobernador del Banco de España en el momento en que las cajas de ahorro se metían en el negocio de promoción de viviendas y los bancos compraban terrenos para especular? Ah sí, estaba dando lecciones de economía, las mismas que estaban dando los banqueros, tan queridos y ensalzados ellos, que hasta un Madoff les pilló con el carrito del helado (recordemos que nuestros banqueros se fiaban de este sujeto cuyo fondo era auditado por una compañía que sólo tenía un empleado, eso sí, era contable). Por cierto, ¿algún banquero ha dimitido por su nefasta gestión del riesgo? Ah no, están convenciendo a sus “consejeros independientes” para que voten a favor de la ampliación de sus sueldos y prebendas.

Séptimo.- El coste de la Seguridad Social española no llega al 8% del PIB, se mantiene en un porcentaje similar desde los años ochenta. Digamos que en Francia y Alemania está cercano al 15% del PIB. Digamos que según el profesor Barea y otros insignes etudiosos del tema, en el año 2005 el sistema español tendría que haber quebrado al no poder pagar a los pensionistas; hoy, 2 de enero de 2011, más de diez años después, estamos en superavit y hay un fondo de reserva de 62.000 millones de €. Hay cuatro millones largos de parados, más de un 40% entre los jóvenes, y se pretende incrementar la edad de jubilación a los 67. ¿Será para evitar que los jóvenes encuentren empelo? Digo yo, si no sería mejor fomentar el empleo para evitar por un lado, la sangría del coste del subsisdio de desempleo y por otro, para incrementar la masa de cotizantes a la Seguridad Social. Digo yo, si no sería mejor, suprimir todas las primas a la jubilación anticipada, primando a la vez el mantenimiento voluntario en el trabajo más allá de la edad de jubilación y, entre tanto, esperar que escampe la recesión, se produzcan unas tasas razonables de creación de empleo, antes de poner encima de la mesa una decisión a todas luces innecesaria en estos momentos. Además, el sistema complementario de pensiones privadas ha sido un fracaso para los fondistas, y un negocio redondo para las gestoras de planes de pensiones propiedad de los bancos, que se embolsan hasta el 2.5% del capital de los fondos cada año, llueva, nieve, hiele o haya sequía en el campo. Recordemos que, a finales de los ochenta, a las empresas les obligaron a externalizar sus fondos, esto es, a privatizarlos y a los trabajadores nos vendieron las bondades de ahorrar nuestro dinero invirtiendo en planes de pensiones, pues bien:  Recientemente han sido publicados por el IESE dos estudios cuyos autores son Pablo Fernández y Vicente Bermejo acerca de la rentabilidad de los fondos de inversión y los fondos de pensiones en España. El resultado de ambos estudios es demoledor. Respecto estos últimos: “En los últimos 10 y 17 años, la rentabilidad promedio de los planes de pensiones fue inferior a la inversión en bonos del Estado. Sólo dos de los 170 planes con 17 años tuvieron una rentabilidad superior a la de los bonos del Estado. Ninguno de los 170 planes con 17 años de historia; 3 de los 511 planes con 10 años de historia; 2 de los 1597 planes con 5 años de historia y 2 de los 2007 planes con 3 años de historia tuvieron una rentabilidad superior al Índice de la Bolsa de Madrid.” Y para redondear la faena, el Sr. Zapatero cambió la fiscalidad de los fondos de pensiones suprimiendo la deducción del 40% del impuesto en caso de rescate de una sola vez.  Bravo, visión de futuro. Digo yo, si no sería mejor ir a un sistema público como el sueco, una parte se cionstituye como fondo idividualizado con su rentabilidad actualizada cada año, sin que los bancos depreden el 2,5% en comisiones, y otra parte se destina al sistema de reparto, esto es, a hacer frente a las pensiones de los actuales pensionistas. Por supuesto, siempre con la libertad de complementar son un sistema privado puro, pero con tres premisas: a) Limitación de las abusivas comisiones de gestión y administración y que sólo puedan cobrarse sobre los beneficios caso de que se produzcan y no sobre la totalidad del capital. b) Un sistema impositivo limitado sobre el rescate del fondo de pensiones. c) Que no se penalice la disciplina en el ahorro en planes de pensiones privados mediante la limitación a los servicios sociales en el futuro, es decir, que no ocurra como en la actualidad, que las cigarras que se han pulido todo su patrimonio tienen derecho a todos los servicios sociales, mientras las hormigas que ahorraron se ven impelidas a sufragar con sus ahorros las dependencias propias de la edad que deberían cubrir los servicios sociales, dándose la paradoja que “viven mejor en la tercera dedad las cigarras que las hormigas”.

Octavo.- Los Jorge Javieres. Belenes Estebanes y demás ralea son un síntoma, nada más. Aunque sus egos, sus audiencias y sus emolumentos vayan in crescendo, no son más que un síntoma, como lo es el sarpullido o la fiebre, de una enfermedad social.  Hete aquí que esta sociedad que hizo una transición modélica, que se congratula de haber conseguido derechos, libertades y una cultura media más que aceptable, está vieja y cansada como el caballo del bolero. La fatuidad, la banalidad nos está barriendo como un tsunami. Leo análisis económicos: vacuidad de ideas, lugares comunes, reiteraciones, insultos, procacidades; a partir de la primera línea ya enseña la patita y sabes de qué pie cojea. Leo a sesudos sociólogos: basta con reconocer la firma para saber el terreno que piso y adivinar las conclusiones de sus estudios, eso sí, perfectamente documentados con estadísticas que casan fielmente con sus argumentos. Ya no te digo cuando leo historia. Para qué hablar de los artículos periodísticos, de las tertulias, de los sermones de nuestros comunicadores de cabecera. Pareciera que todo el mundo hubiera estudiado para abogado y con gran provecho, saben emplear con astucia las triquiñuelas del fiscal cuando es el caso, o del abogado defensor si es lo que toca; arrimando el ascua a su sardina, forzando las interpretaciones de la “norma” o, cortando pegando y coloreando los considerandos de la jurisprudencia que abundan en la tesis defendida. No en vano la mayoría de los políticos son licenciados en Derecho.  El poderoso caballero Don Dinero sabe que excitar el hipotálamo de las masas (sí, esa glándula que heredamos de los reptiles y que nos gobierna cuando el consciente está obnubilado o de vacaciones) es muy rentable, es el pan y circo romanos.  No vende la hondura, la finura, la ironía, la sabiduría, la humilda. Ni el trabajo bien hecho, ni las frases bien construidas, ni los conceptos elaborados, ni los dilemas, ni las dudas, ni los porqués, ni los adóndes.

Esta Navidad–el ocio es lo que tiene- destripé algunos artículos en busca de ideas, no nuevas, no, sólo ideas, que ideas nuevas con una buena cada diez años ya es bastante por barba. Y me atrincheré en la mesa con las armas del papel y del lápiz. Pues bien, después de quitar los antecedentes, soplar sobre la paja, pulir los adjetivos calificativos, deshacerme de los lugares comunes, apenas sí encontré alguna idea ya manida, simplemente esbozada y, por supuesto, sin desarrollar.  Y sin embargo, hay materias científicas como la médico sanitaria, la biología, la física, la astronomía…,  en que España es puntera. Sus próceres deberían ser los top –perdón por el anglicismo- de los medios de comunicación, además no cobran como la Esteban no sé cuántos miles de euros por hacer lo que las verduleras practican con más criterio mientras colocan, pesan, embolsan y cobran. Ya entiendo, nuestros sabios y eminentes no excitan nuestros hipotálamos, sus discursos exigen estar conscientes y aplicarse en la tarea de seducir las neuronas y a las dendritas para que se unen mediante sinapsis y que rieguen nuestros cerebros con los impulsos de la inteligencia. Y eso es cruel.

Noveno.- Tenemos una Justicia, tal vez excesivamente garantista y, por ende, lenta; no exenta de trasuntos corporativistas que vienen de la oprobiosa. Habemos unos legisladores muy atentos a las vísceras de la calle -cuyos humores muchas veces son removidos con hiel por determinados medios-, que modifican las leyes o crean nuevas a golpe de efectos mediáticos. Proliferan políticos que sólo toman decisiones en función de la encuesta y no hacen nada que no exista y nada existe para ellos, si no es publicable y vendible políticamente, amén. Abundan los medios de comunicación que se atrincheran en una guerra sin cuartel, suplantando a jueces, legisladores, políticos; medios que se erigen en heraldos de la Verdad, aunque prediquen verdades tan contrastables objetiva y científicamente como el misterio de la Santísima Trinidad en su versión de la conspiranoia del 11 M y, por encima, consideren que los ciudadanos lectores, escuchantes o espectadores somos un poco lelos. No me preocupa que los políticos “pillados” se defiendan con tinta de calamar y con “campana y se acabó”. Son ciudadanos y tienen derecho a defenderse. Eso sí, también tenemos derecho a valorar su forma de actuar y la del partido que les ampara. Me preocupa que la Justicia sea tan lenta y necesite 30.000 fotocopias y varios años para culminar en “los delitos, de haberlos, han prescrito”. Pero me preocupa infinitamente más que, los ciudadanos cuando votamos -dicen los entendidos y las encuestas- tendemos a disculpar las veleidades delictivas de nuestros mandatarios en los asuntos económicos. Hay corruptos que han revalidado mayorías absolutas. Me preocupa más aún, si cabe, que los corruptos son corrompidos por alguien. Esos alguien que atacan triplemente nuestros bolsillos: por las dádivas que hacen seguir a nuestros mandatarios corruptos, porque ganan los concursos amañados, encarecen los servicios que teóricamente prestan a los ciudadanos y porque condenan a la miseria económica a las empresas que actúan dentro de la ley y de la decencia. En consecuencia, destruyen riqueza y empleos, diluyen nuestra confianza en el mar de su avaricia y encarecen nuestros impuestos. Flaco servicio nos hacen esos mamones, sus mentores y sus encubridores. La corrupción y la falta de justicia inmediata ante cualquier controversia o, ante el delito económico, lastra profundamente cualquier economía. Créme, más allá del daño a la democracia, a  nuestro sistema de valores y del agujero producido en nuestros bolsillos; está el que produce al desarrollo de nuestro sistema económico y, en suma, castiga a la inopia nuestra potencial riqueza futura.

Vayamos a sistemas de transparencia total en la Adm¡nistración: Cada partida presupuestaria y su desarrollo publíquese en una página WEB, con sus concursos públicos, empresas adjudicatarias, actas de los funcionarios, sus objetivos y distancia a su cumplimiento, seguimiento de cada pago  e ingreso, fotos y certificados de obra…etc.

Décimo.- 17 comunidades autónomas, 18 gobiernos, 18 parlamentos, 8.000 ayuntamientos. ¿Cuántos presupuestos? ¿Cuántos coches oficiales? ¿Cuántas visas oro o platino? ¿Cuántas leyes para dar trabajo a tanto amigo? ¿Cuántas lenguas para crear la diferencia? ¿Cuántas historias inventadas para ensoñar una patria común? ¿Cuánto clientelismos se necesita para sostener el tinglado? ¿Cuánto medio de comunicación para mantener la impostura? ¿Cuántas empresas invitadas al banquete de cada presupuesto? ¿Cuántos familiares, amigos, votantes al sopicaldo? ¿Cuánta mierda se esconde en los papeles? … Ya se sabe, el papel lo aguanta todo. ¡Cuánto catetismo!

J. Carlos